TERRAFORM ES UN PROYECTO DE MESAS ELEVADAS PARA CULTIVOS QUE NACIÓ EN FRANCIA Y CUYO PRINCIPAL OBJETIVO ES PERMITIR A LAS PERSONAS CON MOVILIDAD REDUCIDA DISFRUTAR DE LA JARDINERÍA Y EL CULTIVO DE SUS PROPIOS HUERTOS.
La idea de un jardín adaptado para personas de movilidad reducida nació del encuentro entre el colectivo La Valise y los jardineros de la Pradera de Mauves en Nantes. Comenzaron a trabajar en este proyecto en estrecha colaboración con personas usuarias de sillas de ruedas, para asegurarse de que su proyecto este adaptado a sus necesidades.
TERRAform es un dispositivo específico que permite la utilización autónoma (individual o colectiva) de una o varias parcelas hortícolas para personas con movilidad reducida. Se trata de una caja utilizada para el cultivo elevado que permite unir las ventajas y la comodidad evidente del trabajo “a altura de mesa” a las cualidades del cultivo en planchas elevadas.

Gracias a su forma ergonómica, la caja permite trabajar el cultivo de frente y en plena tierra. Las dimensiones de la caja, calculadas en función de la amplitud de los brazos, permiten alcanzar de forma cómoda el centro y los bordes de la superficie a cultivar sin necesidad de desplazarse.
Las cajas pueden estar asociadas entre ellas, o aisladas, en función de la utilización y de la configuración del lugar. El sistema modulable y la ligereza del material permiten una gran flexibilidad y una facilidad de puesta en marcha, un almacenaje fácil, así como una gran vida útil.
Materiales: la caja es de polietileno reciclado y 100% reciclable, y las paredes laterales son de pino de Douglas, una madera no tratada, sin albura, originaria de los bosques franceses, con la etiqueta PEFC que certifica los principios de gestión forestal sostenible. Además, la TERRAform es compatible con cultivos biológicos y eco-responsables.
Fuente: https://terraform.fr/
Por otra parte, Miniland se ha caracterizado por fabricar juguetes inclusivos y que generan una reflexión en quienes los usan. Por ejemplo, Emotions Buddy es una colección de muñecos con piezas intercambiables que ayudan a formar distintas expresiones faciales, abordando la alegría, el miedo, la tristeza, la ira y el amor.


En relación a las barreras para la participación social y ciudadana en Chile, un 47.9% de las personas sabe de la existencia de una convención internacional que obliga al Estado de Chile a asegurar la presencia de las personas en situación de discapacidad en estas actividades. No obstante, un 70.3% considera que el Estado chileno no cumple con las normas de apoyo para su intervención en la sociedad de manera efectiva. Asimismo, un 52.1% opina haber experimentado algunas veces obstáculos o barreras que dificultasen su concurrencia, mientras que un 27.9% dice vivirlo muchas veces.