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Vianney Sierralta: la primera abogada sorda de Chile

Vianney Sierralta Aracena hizo historia al jurar como abogada ante el Tribunal Pleno de la Corte Suprema, convirtiéndose así en la primera mujer sorda en ser investida como abogada.

Vianney  Sierralta Aracena es una reconocida activista de la comunidad sorda en Chile por su lucha por la igualdad de derechos. Es fundadora y presidenta de la Fundación Nellie Zabel, que trabaja en el empoderamiento de las mujeres sordas.

Fue profesora especialista de niños y niñas sordos así como de diversas discapacidades por 16 años, ejerce la enseñanza de la lengua de señas chilena y la cultura sorda desde el año 2000 para capacitar a la comunidad en general;  funcionarias y funcionarios del Poder Judicial, inclusive, a través del Programa de Capacitación de la Academia Judicial de Chile.

El presidente de la Corte Suprema, Guillermo Silva, destacó el empuje y perseverancia de Vianney Sierralta, quien ha superado todas las barreras idiomáticas, logrando no solo titularse de profesora y abogada, sino que también colaborar con otros, incluso, con el mismo Poder Judicial. Durante la cita fue acompañado por la ministra encargada en temas de género, Andrea Muñoz, quien felicitó a la nueva abogada.

En el último tiempo, Vianney Sierralta ha trabajado estrechamente con el Poder Judicial, a través de la Corporación Administrativa, en el programa de mejoramiento en el acceso a la justicia para las personas con discapacidad.

Destaca su participación en diversos encuentros y coloquios sobre discapacidad y justicia y su especial colaboración en la creación conjunta con miembros de la comunidad sorda de videos en Lengua de Señas de las leyes más utilizadas en Chile, los cuales se encuentran disponibles en la página web del Poder Judicial.

Además, fue becada por la Fundación liderada por el abogado sordo graduado de la Universidad de Harvard, Michael Stein denominada DLAW, por sus siglas “Deaf Legal Advocacy Worldwide”; para cursar sus estudios de derecho y obtener accesibilidad, mediante Intérpretes de Lengua de Señas y/o Closed Captioning simultáneo en el aula, siendo la única chilena hasta ahora en obtener este soporte académico.

Fuente: publimetro.cl

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Fundación Wazu e intérprete de señas del gobierno: «Es una falta de respeto para las personas sordas de este país»

La decisión del gobierno de incluir a una intérprete de lenguaje de señas en los puntos de prensa de la vocera Karla Rubilar generó gran revuelo. Lejos de lograr su objetivo, la iniciativa terminó siendo criticada por la Asociación de Sordos de Chile (Asoch), desde donde aseguraron que la intérprete que acompañó a Rubilar solo maneja lenguaje de señas hasta el nivel 3, no está certificada y catalogó su trabajo como «deficiente».

Tras la polémica, Werne Núñez conversó en Aloha Oasis con Peter Loch, fundador de la Fundación Wazu, una incubadora laboral para técnicos y profesionales en situación de cualquier discapacidad. La organización ya había criticado el hecho a través de sus redes sociales: «Lamentable. En estos momentos tenemos una gran oportunidad para el nuevo Pacto Social del Chile más inclusivo, y el gobierno entrega esta mala señal poniendo a una falsa intérprete de lengua de señas», escribieron.

En esa misma línea, Loch aseguró que «hay una tremenda oportunidad hoy día, lo que estamos viendo en el estallido social, y que se esté desaprovechando una oportunidad como esta de poner a una persona capacitada creo que es una falta de respeto para las personas sordas de este país, que es una de las comunidades más discriminadas en el aspecto de discapacidad».

«No es algo difícil darse cuenta y buscar si quisieran hacerlo correctamente, pero lamentablemente improvisaron», agregó. Además, aseguró que «si bien hizo algunas señas correctas, no transmitía el mensaje que es lo primordial».

«Tengo entendido que se juntaron con la Asoch y espero que puedan revertir un poco esto. El gobierno podría haber pedido disculpas», puntualizó Loch.

Fuente: oasisfm.cl

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Todo un vecindario aprende lengua de señas para comunicarse con una niña sorda

La protagonista de esta historia es Samantha Savitzuna adorable niña de dos años a la que le encanta hablar con cualquiera, como así cuenta su padre. La niña se alegra mucho cuando ve que puede comunicarse con alguien en lengua de señas, asegura Glenda, su madre.

Residentes en Netwon (Massachusetts), los vecinos de esta familia, han decidido aprender lengua de señas para poder comunicarse con la pequeña cada vez que se vean. Para ello han contratado a un instructor que les enseñe las expresiones y gestos necesarios para comunicarse con la pequeña.

El profesor elegido para esta tarea ha sido Rhys McGovern, el cual ha calificado la historia como “hermosa”; destacando que en numerosas ocasiones “incluso los padres de los niños sordos no se molestan en aprender la lengua de sus hijos”.

Fuente: tododisca.com

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Se celebra la semana Internacional de las Lenguas de Señas

El 23 de septiembre se celebra el Día internacional de las lenguas de señas, proclamado por la ONU en noviembre de 2017. La fecha conmemora la creación de la Federación Mundial del Sordo en 1951, organización no gubernamental que hoy por hoy ostenta el carácter de órgano consultivo de las Naciones Unidas y máxima autoridad mundial para la defensa de los derechos e intereses de las personas con discapacidad auditiva.

Se trata de una efeméride global que se festeja en conjunto con la Semana Internacional del Sordo (que es la última semana de septiembre), resumiéndose el tema común de la primera edición bajo el lema ¡Con la Lengua de Señas, Todos Estamos Incluidos!

Por lo tanto, no cabe duda de que su propósito fundamental es procurar la inclusión social de los usuarios de las lenguas de señas con miras a la plena realización de sus derechos humanos.

Sin embargo, cabe destacar que no se trata de una iniciativa aislada pues se inscribe perfectamente dentro de los planteamientos de empoderamiento femenino y eliminación de las desigualdades que se han fijado en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

¿Pero, cuáles han sido los principales logros del Día Internacional de las Lenguas de Señas?

Aun cuando pareciera apresurado hablar de logros cuando todavía no ha transcurrido ni un año de su primera celebración, vale la pena mencionar que gracias a esta iniciativa se ha mejorado el estatus de las lenguas de señas nacionales mediante la implementación de políticas, planes, programas y proyectos encaminados a mejorar la educación de las personas con diversidad funcional auditiva

Esto ha facilitado su acceso a la información y a los servicios básicos, de manera que se han visto fortalecidos los derechos humanos de estas personas incluso en los países en vías de desarrollo, donde antes existían muy pocas organizaciones no gubernamentales especializadas en el tema.

¿Y qué puedes hacer tú para celebrar este día?

A pesar de que esta celebración busca primordialmente incluir en la sociedad a las personas con diversidad funcional auditiva o lingüística, lo ideal sería que todos aprendiéramos la lengua de señas para poder comunicarnos con estas personas que sin duda también tienen algo importante que decir.

No obstante, mientras aprendemos también podemos interesarnos por conocer a los usuarios de lengua de señas que hacen vida en nuestra comunidad e informarnos sobre los diferentes programas de inclusión en los que podamos participar.

La integración a través del lenguaje de señas

Según la Federación Mundial de Sordos Disponible en inglés, existen aproximadamente 72 millones de personas sordas en todo el mundo. Más del 80 por ciento vive en países en desarrollo y como colectivo, utilizan más de 300 diferentes lenguas de señas.

Las lenguas de señas son idiomas naturales a todos los efectos, estructuralmente distintos de las lenguas habladas. Existe también un lenguaje de señas internacional que es el que utilizan las personas sordas en reuniones internacionales y, de manera informal, cuando viajan y socializan. Este lenguaje internacional se considera una lengua pidgin, es decir, una lengua mixta creada a partir de una lengua determinada más otros elementos de otra u otras lenguas. En el caso de la lengua de señas internacional es menos compleja que las lenguas naturales de señas y tiene un léxico limitado.

La Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad reconoce y promueve el uso de las lenguas de señas. Establece que tienen el mismo estatus que las lenguas habladas y obliga a los estados partes a que faciliten el aprendizaje de la lengua de señas y promuevan la identidad lingüística de la comunidad de las personas sordas.

La Asamblea General proclamó el 23 de septiembre como Día Internacional de las Lenguas de señas con el fin de concienciar sobre la importancia de la lengua de señas para la plena realización de los derechos humanos de las personas sordas.

La Asamblea establece que el acceso temprano a la lengua de señas y a los servicios en este lenguaje, incluida una educación de calidad en esa lengua, es vital para el crecimiento y el desarrollo de las personas sordas y decisivo para el logro de los objetivos de desarrollo sostenible. Resalta también la importancia de preservar las lenguas de señas como parte de la diversidad lingüística y cultural. Asimismo, remarca que cuando se trabaja con comunidades de sordos, debe considerarse y aplicarse el principio de “nada sobre nosotros sin nosotros”.

Fuente: aimdigital.com.ar

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Duckhee Lee: La historia del primer tenista sordo en ganar un partido en un torneo ATP

Este deportista surcoreano venció este lunes en el torneo de Winston-Salem al suizo Henri Laaksonen.

Su historia se hizo conocida dentro del ambiente de las raquetas hace unos años, cuando ya llamaba más la atención en el circuito junior por su talento que por su limitación física. Duckhee Lee nació el 29 de mayo de 1998, en Jechon, Corea del Sur, y empezó a jugar al tenis a los 7 años. Hoy, a los 21, ya es un tenista que busca su lugar dentro del circuito mayor. Y dentro de esos pasos iniciales, se dio el gusto de ser el primer jugador sordo en disputar -y ganar- un partido en el nivel ATP: lo hizo en el torneo de Winston-Salem, el último certamen previo al Abierto de los Estados Unidos, con debut y victoria ante el suizo Henri Laaksonen por 7-6 (7-4) y 6-1. Lee, que es el número 212 del ranking mundial, se enfrentará en la próxima etapa con el polaco Hubert Hurkacz (41°).

Además de jugar muy bien, Lee se sobrepone a una limitación natural: a los dos años se le detectó la sordera, y él se dio cuenta a los 6 años de su incapacidad auditiva. Su madre, Mi-Ja Park, le enseñó a leer los labios como forma esencial de comunicación. La sordera tiene sus bemoles en el tenis: Lee no puede escuchar el sonido del impacto rival -un factor muy importante para los jugadores de primer nivel, que permite anticipar y ganar tiempo-, tampoco lo que dice el umpire sobre un pique o el resultado. Por lo tanto, depende mucho de la vista -para enfocarse en la pelota y en los movimientos de su adversario- y de sus propios desplazamientos y golpes para compensar su falencia. «Al principio fue un shock, porque me sentía muy diferente al resto de la gente. El tenis es mi mejor oportunidad para sobrevivir en una sociedad normal», remarca.

A los 14 años, asombró al obtener su primer punto de ATP, pero cobró más notoriedad cuando se entrenó con Rafael Nadal en Roland Garros: como suele suceder en las segundas semanas de un Grand Slam, los juniors de mejor proyección son invitados por los profesionales que siguen en carrera para entrenarse, y Lee por entonces era el número 10 entre los juveniles. «Tiene una historia de superación que es fascinante e inspiradora. Lo que tenemos aquí es que, los esfuerzos que hacemos nosotros son pequeños comparados con lo que él hace.

Como tenistas, todos sabemos la importancia de jugar con el ambiente, con el sonido del impacto, con experimentar esas sensaciones dentro de una cancha. Pero imagínate que estás jugando en una cancha en la que la música está a todo volumen, y no puedes escuchar el sonido de la pelota y vas a ver cómo pierdes la sensación; bueno, este chico es capaz de jugar sin escuchar nada, ni el pique de la pelota, ni el impacto, y lo hace muy bien. Me parece algo fantástico», lo elogió Rafa por entonces.

En el caso del tenis, la sordera es una incapacidad que permite jugar con las mismas reglas que el resto de los jugadores, a diferencia de la ceguera, o el tenis adaptado, variedades que contemplan algunas diferencias en las reglas. Lee llegó a ser el 130° del ranking a los 17 años, alternó algunas victorias en el mundo de los challengers, pero todavía continúa dentro de esa categoría. Ganó 11 torneos futures -los de menor rango dentro del tenis profesional-, pero busca cada oportunidad para disputar en las mejores categorías.

Había jugado algunas qualies (clasificaciones) de ATP, en Shenzhen 2015, Auckland y Tokio 2016, en Marrakech 2017 y en Antalya 2018, antes de poder ingresar de manera directa en Winston-Salem. Casi toda su carrera la realizó en torneos de la gira asiática, aunque suele entrenarse varias semanas en España y también en el cemento de los Estados Unidos. A diferencia de muchos sordos, el surcoreano no sabe expresarse con el lenguaje de señas. Por eso, la entrevista posterior al partido con Laaksonen consistió en una serie de preguntas en inglés que un voluntario del torneo le tradujo en coreano a Soopin, la novia del jugador, y Lee respondió como pudo en coreano.

«Algunas veces la gente me decía que por mi discapacidad no podría seguir jugando. Definitivamente fue difícil, pero mis amigos y familiares me ayudaron a superarlo. Quería mostrarles a todos que podía hacer esto. Mi mensaje para las personas con discapacidad auditiva es que no se desanimen. Si te esfuerzas, puedes hacer cualquier cosa», destacó Lee después de su primera victoria en el tour ATP. Desde su lugar, el surcoreano ya dejó una huella singular, y buscará que su historia inspiradora llegue mucho más lejos aún.

Fuente: Emol.com

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¿Cómo y dónde se forman los intérpretes de Lengua de Señas?

La Lengua de Señas Chilena (LSCh) se imparte en agrupaciones ligadas a la comunidad sorda. Eso sí, y tal como la condición de idioma que es, el aprendizaje debe partir desde lo más básico.

Poco a poco, la inclusión se ha convertido en un tema importante para los chilenos. Y uno de los lugares en donde más se ha notado aquello es la televisión, en donde noticiarios y transmisiones especiales como la Cuenta Presidencial o el Festival de Viña del Mar han incluido un recuadro con un intérprete de lengua de señas.

Según la reciente aprobación de la Ley de la Discapacidad 20.422 y en la Convención sobre los Derechos Humanos de Personas con Discapacidad (PcD) de la ONU, ratificada por el Gobierno de Chile en el año 2008, se “establece que la lengua de señas es un idioma en el mismo rango que cualquier otro oral” y se promueve su uso público para asegurar el acceso de la comunidad Sorda a la Educación y a la Información en los servicios públicos.

Pero ¿Dónde una persona puede aprender la lengua de señas? En nuestro país, este aprendizaje se da principalmente en fundaciones y organizaciones ligadas a la comunidad sorda. Una de ellas es Esilense (Estudios e Investigación de la Lengua de Señas Chilena). De hecho, esta agrupación iniciará este lunes -puedes ver la información aquí- un curso de invierno para el primer nivel básico.

“El objetivo principal del programa de enseñanza de la Lengua de Señas Chilena (LSCh), nivel básico, es el aprendizaje de las nociones básicas, tanto gramaticales como léxicas, de la lengua de la Comunidad Sorda chilena. De este modo, facilitar el contacto socio-cultural entre los estudiantes y las Personas Sordas”, ilustra Esilense en su programa.

“La Comunidad Sorda, se reconoce como una comunidad cultural y lingüística, por lo que aprender su lengua exige un acercamiento tanto teórico como etnográfico en la comunidad. Esto es, la aproximación a las personas que componen esta realidad cultural”, añade.

Por ello, y al igual que en el aprendizaje de un idioma cualquiera, se debe partir con el nivel básico. En el caso de Esilense, se incluyen contenidos socioculturales (Comunidad Sorda, Comunidad Minorizada e Identidad y LSCh), lingüísticos (Modalidad Viso-gestual, Articuladores de la LSCh, Estructuras sintácticas básicas y Vocabulario básico, que incluye Presentación personal, Preguntas, Pronombres, Vida Cotidiana, verbos, Familia, Hogar y Servicios), y de ejercitación (Preparación a la modalidad viso-gestual, Configuración Manual, gestualidad, Producción básica -Léxico y oraciones- y Comprensión básica en oraciones y discurso).

De este modo, ya sabes por dónde partir si quieres ayudar en la inclusión de las personas sordas a través de la interpretación de la Lengua de Señas Chilena. Un dato: Tal como la mayoría de las agrupaciones, en Esilense los cursos –puedes consultar información AQUÍ– son impartidos por profesores sordos.

 

Fuente: La Tercera
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Reglamentos para el sector Público y Privado sobre la Ley N° 21.015 de Inclusión Laboral

Videos explicativos e inclusivos del Servicio Nacional de Discapacidad, acerca de los reglamentos de la Ley de Cuotas.

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Un invento chileno para traducir audio en lengua de señas es semifinalista en un concurso internacional de innovación

El proyecto «Mivos», de la chilena Camila Quevedo, es el único representante nacional en «Una idea para cambiar la historia» que seleccionará a los finalistas el 26 de noviembre.

 

Traducir audio en lengua de señas y viceversa en tiempo real es la iniciativa que tiene a Camila Quevedo como la única semifinalista chilena en el concurso internacional «Una idea para cambiar la historia» organizado por el canal de televisión pagada History. Con este producto, llamado «Mivos», por la sigla en inglés de Sistema Modular de Interfaz de Voz, la joven oriunda de la Región de Valparaíso, busca posicionarse como uno de los cinco finalistas del certamen. Para ello, deberá recolectar la mayor cantidad de votos a través del sitio web oficial del evento con su proyecto que permite a través de un sensor-cámara leer los gestos del lengua de señas y transformarlos en audio o texto en una pantalla. De acuerdo a las últimas cifras entregadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), son 360 millones de personas en el mundo las que sufren de pérdida auditiva. Camila Quevedo, dibujante arqutectónica y estructural de DuocUC, busca «ayudar a las personas -mediante la tecnología- a participar activamente de nuestra sociedad». La votación popular concluye el 26 de noviembre, oportunidad en que las cinco iniciativas con mayor cantidad de votos pasarán a la siguiente etapa del concurso en la que podrán acceder a premios de 60 mil dólares, para el primer lugar; 40 mil dólares, para el segundo lugar; 20 mil dólares, para el tercer lugar; mientras que los dos proyectos restantes tendrán un reconocimiento de 10 mil dólares. En la instancia también participan representantes de Argentina, Colombia, México, Ecuador, Panamá y Perú, con diversas iniciativas relacionadas a la medicina y la tecnología

Fuente: Emol

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Oídos sordos

En Chile hay 480 mil personas sordas. También hay una ley, vigente desde 2010, que establece normas de inclusión social para personas con discapacidad, como los sordos. Pero ni en las municipalidades, ni en los tribunales, ni en las urgencias de los hospitales hay personal que conozca el lenguaje de señas. Y cada vez que un sordo quiere hacer un trámite común y corriente debe arreglárselas como pueda.

Texto y fotografías: Roberto Farías


Paula 1125. Sábado 6 de julio de 2013.

Javiera Villavicencio es sorda profunda, igual que sus padres y hermana. Estudia tercer año de Pedagogía en la Universidad Católica.

Para este reportaje decidí aprender lengua de señas. Me dije: “Si voy a escribir sobre sordos, tengo que empezar por mí mismo”. Así que me sumergí en esta lengua silenciosa que tiene una gramática entrecortada, sin artículos, preposiciones ni interjecciones, pero que es tan precisa e intuitiva que, a pesar que cada país tiene sus propias señas, un sordo japonés con uno chileno tardan 10 minutos entenderse al 90%. Es imitar, actuar, gesticular.Y gesticulando a lo bruto en las clases, me di cuenta de pronto que a los 480 mil sordos chilenos (según el Censo 2012) les encanta comunicarse con algún oyente que sepa lenguaje de señas. Porque reciben de nosotros tan poco en su idioma, que están ávidos de entender y desarrollarse. Y aquí estoy, dos meses después, chapurrando en señas con Christian Muñoz (31) un sordo de nacimiento y un líder atolondrado y luchador como pocos. La seña que resume su nombre, se hace con cuatro dedos como púas sobre la frente, porque tiene el pelo como Bart Simpson.

Se hizo conocido porque después del terremoto de 2010, presentó el primer recurso de protección contra el Estado en la historia de Chile, exigiendo lengua de señas no solo en el noticiero del mediodía, sino en las campañas de ayuda, las cadenas nacionales, debates presidenciales y noticiarios centrales.

–En el terremoto –dice Christian en señas– los sordos fuimos las primeras víctimas. No hubo información para nosotros en TV, ni en campañas públicas, ni en ninguna parte.

–¿El 27-F algún servicio público usó lengua de señas en las campañas de ayuda para dirigirse a los damnificados sordos?

–Ninguno –dice Christian en señas–. Ni el Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis). Y bastaba una orden del gobierno. Los sordos fueron abandonados durante el terremoto especialmente los de la Octava Región. Sin agua, sin luz, sin comida. Sin información dónde se repartía ayuda. Había militares en las calles. Familias de sordos no pudieron salir en días. Encerrados en sus casas. Totalmente incomunicados. Aislados.

Cuenta que se ofreció a Senadis para ir a traducir la información para los damnificados, pero no quisieron.

Era contradictorio. Solo tres semanas antes, el 3 de febrero de 2010, el gobierno había promulgado la Ley 20.422 que establece normas sobre igualdad e inclusión social de las personas con esa discapacidad. Esa ley reconoció la Lengua de Señas (LS) como lengua oficial para los sordos en Chile y estableció, después de 20 años de reclamos y peticiones que: “los canales de TV abierta y cable deberán aplicar mecanismos de comunicación audiovisual para la población con discapacidad… (asimismo) toda campaña de servicio público financiada con fondos públicos, campañas electorales, debates presidenciales y cadenas nacionales, deberán ser emitidas con subtitulados y lengua de señas”.

Christian Muñoz (31) es sordo de nacimiento y es parte del 6% de los sordos que consigue llegar a la universidad. Entró a leyes, pero se retiró en tercer año. “La universidad no dio facilidades para seguir. Ni beca, ni intérprete, ni evaluaciones diferenciadas. Nada”.

Se promulgó con bombos y platillos en La Moneda.  El propio Christian Muñoz fue invitado y, como estudiaba Derecho, fue presentado en el noticiario de un canal de televisión como “el futuro primer abogado sordo de este país”. Pero tres semanas después, a partir del 27 de febrero, la ley ya era letra muerta.

–Ni siquiera en las cadenas nacionales de despedida de Bachelet (Su seña es hacer el lente en el ojo derecho y una B) o cuando asumió Piñera (el brazo se mueve como la rueda de una locomotora) había lengua de señas. Nada –dice Christian haciendo el gesto de barrer una mesa con las manos–. Nada.

Después de reclamar sin ser oído en ministerios y la presidencia, el 26 de marzo de 2010 Christian presentó el histórico recurso de protección en la Corte de Apelaciones. Exigía que el gobierno y todos los canales de TV abierta cumplieran la ley que acababan de promulgar. La Corte lo admitió a trámite de inmediato, pero con ayuda de un oyente, porque en ningún tribunal del país había, ni hay todavía, intérprete de señas.


Christian Muñoz puso el primer recurso de protección contra el Estado que presenta un sordo en la historia de Chile.

PARE, MIRE, ESCUCHE
–Chile es uno de los países más atrasados para los sordos en Sudamérica–, dice Alexis Estibill, secretario regional de la Federación Mundial de Sordos. Él es hipoacúsico (tiene su capacidad auditiva disminuida). En señas habla fluidísimo. Si no, se esfuerza con un potente audífono para oír y modular palabras.

–Chile está como Perú, Bolivia –dice con una voz nasal y haciendo el signo de desequilibrio con las manos–. Desigual, desigual. Acá te dicen: no se puede. Traiga usted intérprete. Arrégleselas. En hospitales, servicios, universidades, empresas.

Brasil, Argentina, Venezuela y hasta Ecuador nos llevan siglos de ventaja. Un sordo va a un servicio público y hay lengua de señas. O le informan el día y hora que hay intérprete.

–La Asociación de Sordos de Chile capacitó hace poco a 80 funcionarios de 40 municipalidades en Lengua de Señas (LS) –cuenta Alexis–. Pero, ¿ha visto en alguna municipalidad un cartel que diga: acá se atiende en LS, o tal día y hora hay intérprete? ¡En servicios públicos no hay obligación de tener LS! Es solo gente de buena voluntad. En Chile solo un par de médicos saben LS. Un solo sicólogo. Ningún abogado. Ninguna notaría.

–En el resto de Sudamérica, un sordo va al gobierno y le dicen “Ok. Espere, traemos el intérprete. O lo derivamos donde hay. Va a la universidad y le dicen ok, usted solo estudie, nosotros traemos el intérprete”. En casi todo Sudamérica los sordos no pagan en el transporte público. Incluso, en Ecuador tienen 50% de descuento en pasajes aéreos. En Chile cero beneficio–, alega Alexis. Y hace el cero uniendo el pulgar y el índice.


Flavio Pérez repitió toda la enseñanza básica porque no entendía nada. En la sala no había intérprete y él era el único sordo.

DESDE EL PRINCIPIO
Visito a Álex, un niño sordo de 8 años que fue admitido en una escuela especial que tiene un proyecto de integración en Quinta Normal. Oye un poco gracias a un implante coclear que costó 25 millones y le transmite sonido al nervio auditivo. Está en primero básico. No sabe leer. Casi no sabe hablar. El Estado financia los implantes pero no los cinco años de terapia auditiva, que cuestan desde 200 mil pesos al mes. Y Álex, que solo tiene una hora de fonoaudiólogo a la semana, avanza poco.

Se sienta al fondo de la sala. Nadie le explica lo que pasa en la pizarra. La profesora diferencial que asiste a los niños con discapacidad sabe algunas señas, pero no es especialista en sordos. Por lo mismo Álex sufre, grita, gime. No quiere ir y no lo quieren aceptar en otra escuela mejor, porque ya está muy atrasado.

–Así empieza la educación para los sordos en Chile– dice Jennifer Araos, su mamá.

Desde el año que nació y descubrió su sordera, ella pelea, golpea puertas, persigue cupos. Por eso muchos se rinden. Es agotador. Conoce padres que tiraron la esponja por educar a sus hijos sordos. Y los dejaron crecer a su suerte. Eso le sucedió a Flavio Pérez un sordo de 21 años, esmirriado y de ojos vivaces.

“¿Ha visto en alguna municipalidad un cartel que diga: acá se atiende en Lenguaje de Señas? ¡En servicios públicos no hay obligación de tenerlso! Es solo gente de buena voluntad. En Chile solo un par de médicos saben Lenguaje de señas. Un solo sicólogo. Ningún abogado. Ninguna notaría”, alega Alexis Estibill, secretario regional de la Federación Mundial de Sordos.

–Mi familia jamás aprendió lengua de señas– dice Flavio en señas–. Hablaban entre ellos en la mesa y yo preguntaba y no me respondían. Años así, solo conversando lo básico: necesitas ropa, hay comida, no hay plata. Pero hablar de mi estado de ánimo,  mis rollos, era complicado. Al principio mi mamá se esforzó, pero luego me puso en un colegio normal con integración y ahí quedé, sin entender nada. A los 13 años no sabía leer ni escribir.

–Repetí toda la enseñanza básica, luego me pasaban de curso por lástima –dice Flavio– a muchos sordos les pasa lo mismo.

Recién a los 13 años y todavía en 5° básico, vio otro sordo por primera vez en su vida. Antes pensaba que venía de otro planeta. Que solo a él le pasaba esto. Y el otro sordo hablaba y hablaba en lengua de señas porque venía del colegio Guillermo González Heinrich, una escuela para sordos de Ñuñoa. A Flavio se le abrió el mundo. ¡Por fin pudo comunicarse con alguien a los 13 años! Él mismo hizo que sus padres lo llevaran a otra de las cinco escuelas para sordos que hay en Santiago: la Agnes Sullivan de Los Morros, en San Bernardo. Ahí aprendió a leer y a escribir y tuvo amigos por primera vez. ¡Todo a través de señas!

Hoy va a un liceo para adultos en Avenida Matta que tiene un Proyecto de Integración Escolar, es decir un intérprete en aula. Lo acompaño a clases de historia. Las niñas se maquillan, los hombres escuchan música, gritan, pelean. A la profesora nadie la toma en cuenta. En medio del bullicio, los únicos que prestan atención son Flavio y otros cuatro sordos. En su silencio privado dialogan de tú a tú con la intérprete de señas Caroline Reyes, una testigo de Jehová que les explica el power point con la materia. Pero Flavio luce desganado.

–Acá, hacen clases malas –dice–. Muy poca materia. No sirve para la PSU. Un sordo recibe mala educación, siempre.

Con esa base, solo 6% de los sordos entra a la universidad según Senadis. Pero casi por la ventana.

Jorge Carvajal, por ejemplo, cumplía edad, puntaje y notas y se matriculó en el Inacap de La Serena en 2009. Cuando supieron que era sordo, lo citaron a la dirección.

Como era miembro de la Asociación de Sordos, Alexis Estibill fue en su ayuda ante Inacap. Querían hacerlo firmar un documento que los eximía de responsabilidad si él no podía cumplir las exigencias académicas.

–O sea –le respondió Alexis leyendo entre líneas– que si un alumno en silla de ruedas tiene clases en el quinto piso y no hay ascensor, ¿es culpa del alumno? ¿Eso nos quiere decir?

A regañadientes lo aceptaron y Jorge, con escasa colaboración de Inacap, acaba de terminar Electrónica. Porque de 6% que llega a la universidad, poquísimos terminan sus carreras.

El propio Christian Muñoz (31) el “futuro primer abogado sordo de este país”, solo llegó a tercer año porque no pudo seguir por falta de intérprete y la poca adaptación de la Universidad Central.

–No dio facilidades para seguir –dice Christian–. Ni beca. Ni intérprete. Ni evaluaciones diferenciadas, nada. Y hace su gesto preferido de barrer la mesa con las manos: Nada.

Senadis, desde hace unos años subsidia a los sordos que llegan a la universidad hasta con dos y medio millones anuales para pagar un intérprete.  Más de 60 sordos de todo Chile postularon a este fondo de 50 millones a fines de 2012. Alcanzó solo para 20.


Javiera Villavicencio dice que, al igual como existe el sexismo o el machismo, los sordos sufren audismo.

¡AUDISMO!
Igual que el racismo o el machismo, los sordos dicen que ellos sufren audismo.

Javiera Villavicencio (21), mi profesora de Lengua de Señas, es sorda profunda. Sus padres y dos hermanas también. Estudia tercero de Pedagogía en la Universidad Católica. Tiene intérprete pagado por Senadis, pero solo para las clases. Así que a veces almuerza en el centro y trata de ubicar un boliche con TV donde esté puesto el canal con el recuadro en lengua de señas para ver las noticias al mediodía. Como es lo único que hay en la tele con intérprete, no se las pierde. Ella prefiere a la intérprete Andrea González, porque es más rápida; su papá, al intérprete Alejandro Ibacache, porque contextualiza más las noticias.

–Pero siempre –cuenta ella– algún oyente llama al garzón y dice: cambie el canal, me molesta el recuadro ese donde hablan como monos.

Así, literal. Ella lo sabe porque lee nuestros labios y gestos.

–¡Audismo!– dice ella.

La acompaño a una escuela de conductores. Quiere sacar licencia y cumple con todos los requisitos de la ley: educación básica y mayor de 18 años.

–No tenemos personal capacitado– se excusan. Ella explica que no necesita nada especial. Solo el libro y clases prácticas. Le dicen que vaya a la municipalidad y, si la autorizan a manejar, ellos verían la posibilidad.

En la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Providencia, no había intérprete. El funcionario que toma el examen sicotécnico le dijo no estar capacitado para decidir. En la Municipalidad de Santiago, lo mismo. Quedó en el limbo y en la impotencia. “¡Audismo!”.

En diciembre pasado, Javier Canihuante, de 16 años, cayó desfallecido por un infarto en el Liceo Politécnico de Antofagasta. Estuvo en la UTI y luego en la UCI del Hospital Regional El Salvador. Le decían, estás enfermo. “¿De qué?”, preguntaba él.

Nadie sabía explicarle. Pasaron los días. En su familia nadie sabe lengua de señas. Solo lo básico. Durante cinco días ignoró qué le había pasado. La madre tuvo que contratar un intérprete para que un médico pudiera darle indicaciones médicas básicas.

–Si hay intérprete o alguien sabe lengua de señas –dice Javiera– ¡Ya no soy discapacitada!


Alexis Estibil, secretario de la Federación Mundial de Sordos, asegura que Chile es uno de los países más atrasados para sordos en Sudamérica.

UN ERROR EN LA LEY
Lo que pasó con el recurso de protección de Christian Muñoz es digno de una pantomima entre sordos y oyentes. La Corte de Apelaciones de Santiago lo rechazó porque la Ley 20.422 tenía un inciso 6° (que los sordos desconocían) que decía: “El Estado, en conjunto con la comunidad de personas con discapacidad auditiva, definirá, en un plazo de tres años, el lenguaje de señas chileno”. Mientras eso no sucediera, no se podía exigir lengua de señas en Chile. Y caso cerrado.

Christian pidió que el intérprete lo repitiera y cuando entendió, no lo podía creer. ¡La ley aprobada tenía un tremendo error!

–¿Qué había que definir, si la lengua de señas es una sola y muy antigua?– se preguntaba.

El error se produjo cuando los diputados de la Comisión de Superación de la Pobreza de la Cámara –que redactaron la ley– entrevistaron a dirigentes de agrupaciones de sordos. Entre ellos a José Antonio Olivares, de la Asociación de Sordos, que explicó:

–También hay señas, distintas, en ciudades o lugares, de Chile.

Así como los oyentes hablan cantadito en Chiloé o con acento peruano en el norte. También hay diferencias locales, quería decir Olivares en señas. Pero el intérprete del Parlamento tradujo mal. Así se lee en la historia de la Ley 20.422:

–Hay distintas lenguas de señas, en distintas ciudades o lugares de Chile.

El gesto señas (palabras) es igual al gesto Lengua de Señas: las dos manos abiertas rotando. Depende de la frase y contexto. Lo curioso es que los diputados votaron la ley y fijaron un plazo sin consultarle a ningún sordo o experto.

Christian buscó corregir este error. Golpeó muchas puertas hasta que la diputada Andrea Molina aceptó presentar un nuevo proyecto de ley (la 20.602) para derogar ese inciso 6° de la ley fallida. Dos años tomó el trámite. Recién el 5 de octubre de 2012 se volvió a lanzar la Ley 20.422 y a reconocer la Lengua de Señas, como la lengua oficial de los sordos en Chile y de nuevo a desempolvar los bombos y platillos y todos a La Moneda.

En diciembre, Javier Canihuante (16) tuvo un infarto en Antofagasta. Estuvo en la UTI y luego en la UCI del hospital regional El Salvador. Nadie podía explicarle qué le había pasado. Porque nadie en el hospital conocía el lenguaje de señas.

Las reuniones previas con los parlamentarios y los sordos   –cuenta Christian– los canales de TV agrupados en Anatel se comprometieron junto a Senadis, a aumentar la lengua de señas en la programación. Programas de niños con LS. Entretención con LS. Las noticias de las 21:00 con LS. ¡Sonaba espectacular!

–Y aquí estamos, igual que antes– dice Christian frustrado–. Hay Lengua de Señas Oficial, hay ley, pero si un sordo va a un consultorio o a Impuestos Internos, tiene que llevar un intérprete. No hay ni monos animados ni programas de debates con lenguaje de señas. Y hace el gesto de barrer la mesa con las manos:

–¡Nada! ¡Para sordos, nada!

Christian, en el intertanto, creó la Fundación de Sordos de Chile y ya quiere salir a protestar como hicieron mil sordos norteamericanos en 1970. Un mes sentados frente a la Casa Blanca. En completo silencio. Gritando por señas. Intentando ser escuchados por los oyentes. En Senadis responden que continúan trabajando para implementar y fiscalizar en la TV el cumplimiento de la Ley de Lengua de Señas. Lo mismo que habilitar intérpretes en los servicios públicos. Pero avances concretos, no se ven. Ese mismo día 5 de octubre cuando invitaron a Christian Muñoz a La Moneda como un héroe por darse cuenta del error y lograr derogar el inciso 6°. ¡No había intérprete como decía la misma ley!

 

Fuente: Paula.cl

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Inclusión Lengua de señas LSCH

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