Recomendaciones prácticas para celebraciones de fin de año inclusivas

Foto de un espectaculo de drones en la noche de año nuevo, con un mensaje que dice feliz año nuevo.

Fundación Wazú llama a promover celebraciones conscientes, empáticas y libres de sobrecarga sensorial, entregando recomendaciones pensadas en personas neurodivergentes y/o con hipersensibilidad.

Navidad y Año Nuevo suelen asociarse a alegría, reuniones familiares y tradiciones. Sin embargo, para muchas personas neurodivergentes —niños, niñas, jóvenes y personas adultas— estas fechas pueden transformarse en una experiencia altamente desafiante debido a la intensidad de los estímulos sensoriales y sociales propios de las celebraciones de fin de año.

Ruidos excesivos, fuegos artificiales, luces intensas, cambios en la rutina y exigencias sociales pueden generar sobrecarga sensorial en personas en el espectro autista y en otras neurodivergencias, provocando malestar, ansiedad o crisis. Frente a este escenario, Fundación Wazú hace un llamado a promover celebraciones más inclusivas, basadas en la empatía y en la implementación de ajustes razonables.

Margarita Fontecilla, terapeuta ocupacional de Fundación Wazú y experta en inclusión laboral y social, explica que estos ajustes no requieren grandes transformaciones, sino conciencia y disposición:

“Incluir no es obligar a las personas a adaptarse a un entorno hostil, sino adaptar el entorno para que todas las personas puedan participar de manera segura y respetuosa. En fiestas de fin de año, pequeños cambios pueden marcar una enorme diferencia en el bienestar de personas neurodivergentes y de sus familias”, señala.

Recomendaciones prácticas para celebraciones familiares inclusivas

1. Música y ruido

  • Mantener el volumen de la música en niveles moderados.
  • Evitar ruidos fuertes e inesperados como gritos o pirotecnia, dentro de lo posible.
  • Incorporar pausas sensoriales o momentos de silencio durante la celebración.

2. Fuegos artificiales

  • Anticipar que durante Navidad y, especialmente, Año Nuevo pueden escucharse fuegos artificiales.
  • Avisar con antelación cuándo podrían comenzar los ruidos fuertes.
  • Utilizar audífonos con cancelación de ruido o tapones auditivos.
  • Facilitar espacios interiores y silenciosos para resguardarse.
  • Evitar exponer directamente a personas neurodivergentes si esto genera malestar.
  • Recordar que retirarse o buscar contención es una necesidad legítima, no una exageración.

3. Luces y ambiente

  • Priorizar luces cálidas y evitar luces intermitentes o muy intensas.
  • Reducir estímulos visuales excesivos.
  • Contar con un espacio tranquilo o de calma para quien lo necesite.

4. Abrazos y contacto físico

  • No forzar abrazos, besos ni saludos físicos.
  • Preguntar antes de tocar y respetar un “no” como respuesta válida.

5. Anticipación

  • Explicar previamente cómo será la celebración: quiénes asistirán, horarios y actividades.
  • Informar sobre el menú, considerando la selectividad alimentaria.
  • Avisar con tiempo cualquier cambio en la rutina.
  • Utilizar apoyos visuales o conversaciones previas según la edad.

6. Consideraciones para la familia

  • Permitir que cada persona participe a su manera.
  • Respetar los tiempos de descanso y autorregulación.
  • Facilitar el uso de juguetes sensoriales o audífonos si se requieren.
  • Evitar comentarios invalidantes como “no exageres” o “es solo un rato”.

7. Comprensión y empatía

  • Entender que una crisis o retiro no es mala conducta, sino una respuesta a la sobrecarga sensorial.
  • Validar emociones y necesidades.
  • Recordar que incluir es adaptar, no forzar.

Desde Fundación Wazú enfatizamos que celebraciones más inclusivas no sólo benefician a las personas neurodivergentes, sino que construyen entornos más amables, seguros y significativos para todas las personas, reforzando valores de respeto, empatía y convivencia.

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