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Columna

Columna: Autismo en la escuela para aprender a vivir juntos

Por Alejandro Wasiliew Conget

Es común escuchar que la escuela es un fiel reflejo de la sociedad. Quienes creemos en el rol transformador de la educación solemos presentar sospechas frente esta afirmación, que bien podría dar cuenta de una función meramente reproductora. Sin embargo, no deja de ser cierto que muchas de las problemáticas que viven las comunidades educativas, especialmente las asociadas a la convivencia, expresan desafíos que también experimenta la sociedad en su conjunto. 

Recientemente, la pandemia del Coronavirus nos recordó que las escuelas, antes que lugares donde hacer tareas y rendir pruebas, deben ser espacios resguardados y preparados para aprender a vivir juntos. Ideal que el aislamiento social vivido por niños, niñas y jóvenes (en adelante: NNJ), aunque necesario en su momento como medida sanitaria, puso en jaque. 

Adicionalmente, el regreso a la presencialidad ha enfatizado el hecho de que no basta con estar en el mismo sitio con compañeros y compañeras para el cultivo de virtudes que nutran la vida en comunidad, tales como el respeto, la empatía y la responsabilidad. Esto, más bien, se vuelve posible cuando se reconoce y se pone en valor la diferencia que necesariamente constituye a todo colectivo humano. Valoración que no tiene por fin que cada quién, distinto del otro y de la otra, habite en soledad su propia isla rodeada de un mar de tolerancia o indiferencia, sino que todos y todas nos podamos encontrar siendo quienes somos.  

Bajo esta lógica, cabe preguntarse si las escuelas están siendo lugares acogedores para los NNJ autistas, de tal modo que puedan participar en el aprendizaje colectivo del vivir juntos. Es habitual —y un saludable primer paso— que directivos y docentes de instituciones educativas reconozcan una falta de capacidades para una real inclusión de estudiantes en el espectro autista. También, es frecuente la solicitud de tips para el manejo de conductas desafiantes y de orientaciones para la enseñanza disciplinar. Pero poco se aborda o se problematiza la participación de NNJ autista en las distintas instancias de la vida escolar.   

Más allá de los aprendizajes disciplinares, que pueden ser promovidos desde el Programa de Integración Escolar (PIE), para muchos NNJ autistas y sus familias las escuelas especiales siguen siendo entornos más amables para la experiencia cotidiana de ser estudiante. No obstante, y sin desmerecer el valor de la educación especial, continúa siendo fundamental que las instituciones regulares se transformen en lugares adecuados tanto para el aprendizaje como para la participación del alumnado autista. Esto demanda disponibilidad para revisar y transformar la cultura, la política y las prácticas, con especial foco en las creencias que los adultos portan consciente o inconscientemente. 

Si estamos de acuerdo con Humberto Maturana en que la educación es la transformación humana en la convivencia, tanto la hostilidad como la acogida tienen un efecto educativo. Ambas enseñan (en este caso a NNJ autistas) a ocupar cierta posición en el colectivo escolar y social. En el primer caso, se marca la presencia de individuos o de grupos como incómoda, indeseable; en el segundo, se reconoce su valor, brindando condiciones adecuadas. Ambas disposiciones, además, afectan a quienes no son objeto directo de estas (en este caso, personas no autistas), ya que también les enseñan una forma de relación o les privan de la posibilidad de aprender a convivir. 

Entonces, si la escuela trata, antes que todo, de aprender a vivir juntos, generemos las condiciones para ello. En Fundación Wazú, con la intención de aportar un granito de arena, acabamos de publicar y compartir de forma gratuita una guía breve titulada El autismo en la escuela desde una perspectiva de aceptación y valoración. Es, en parte, una invitación a que construyamos escuelas que no sean un mero reflejo de la sociedad. A que transformemos las escuelas para que la sociedad sea un reflejo de dichas transformaciones. 


Puedes descargar la guía El autismo en la escuela desde una perspectiva de aceptación y valoración haciendo clic aquí.

Imagen: Cornelia Li

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Educación

Con éxito se realizó importante webinar sobre inclusión educativa dirigido a tomadores de decisiones del sistema educacional chileno

Con la participación de grandes panelistas en representación de la Cámara de Diputados y del Ministerio de Educación se realizó un webinar organizado por Fundación Wazú y que tuvo como objetivo actualizar sobre inclusión educativa a tomadores de decisiones en las escuelas y colegios, para que puedan aplicar políticas inclusivas dentro de cada recinto educacional.

«Nuevos desafíos de las políticas públicas para la inclusión educativa: una mirada desde el Congreso, el Gobierno y los territorios« es el título del webinar que contó con la participación estelar de Juan Santana, diputado y presidente de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputadas y Diputados; Francisca Cabrera, Coordinadora Nacional de Atención a la Diversidad en el Ministerio de Educación MINEDUC; y Levy Ramírez, director DAEM de la comuna de Cabrero.

Durante la actividad pudimos revisar el panorama legislativo respecto a inclusión educativa a través de la intervención del diputado Juan Santana, además de conocer las políticas públicas impulsadas por el Gobierno y el MINEDUC, y las experiencias locales de comunidades educativas más pequeñas gracias a la experiencia de Levy Ramírez en Cabrero y Los Ángeles.

En Fundación Wazú estamos comprometidos con la inclusión educativa y estamos constantemente realizando cursos y capacitaciones a través de nuestro Programa RENA y nuestro equipo de educadores neurodivergentes Magda Montero y Alejandro Wasiliew. Si te interesa tomar uno de estos cursos puedes revisar más información ACÁ o escríbenos a magda@fundacionwazu.cl

Te invitamos a revivir el webinar completo acá:

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Internacional

Universitario sordociego se prepara para ser profesor: quiere enseñar y empoderar a niñas y niños en situación de discapacidad

Eugenio Julca Ávila se encuentra estudiando en la Universidad Católica de Lima y ha dedicado sus dos últimos años a prepararse para ser docente de primaria, y enseñar a niños y niñas con una situación similar a la de él, para que puedan acceder a una mejor educación y tener más oportunidades a futuro.

Eugenio Julca de 23 años, nació con asfixia y sordera, y a los 6 años comenzó a perder la vista, que finalmente terminó con un diagnóstico, de retinitis pigmentaria. Contrario a lo que muchos podrían pensar, este joven no se dejó abatir por cumplir una de sus metas: ser profesor de primaria.

Con el apoyo de un guía e intérprete voluntario, Julia Chuquitaype, Julca ya cursa cuarto año en la Universidad Católica Sedes Sapientiae de Lima, Perú.

Al respecto, Chuquitaype explicó a Infobae que “Actualmente lo apoyo con 4 o 5 horas diarias para sus clases virtuales, uso la dactilología y el braille para transmitirle las clases de la universidad, es muy inteligente y puede ser mejor, necesita terapias en audición y lenguaje, pero, lamentablemente, su familia no cuenta con los medios económicos para pagarlas”. 

El objetivo de Eugenio, una vez terminando su carrera, es enseñar a niñas y niños en situación de discapacidad, y que puedan tener acceso a una educación de calidad abriéndoles oportunidades para desarrollarse en lo profesional.  

Según la Asociación Internacional de Sordoceguera, esta condición es la combinación en distintos grados de limitaciones auditivas y visuales. Ambas, multiplican e intensifican el impacto de una respecto de la otra, generando una discapacidad severa. 

Fuente: Infobae.com

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Educación

Establecimientos Educacionales de Cabrero se capacitan en Educación Inclusiva junto a Fundación Wazú

La Dirección de Educación Municipal de Cabrero junto a Fundación Wazú comenzaron a implementar un programa que tiene por objetivo capacitar en educación inclusiva a profesores y diversos agentes de los Establecimientos Educativos de la comuna.

El plan piloto de este curso «Abriendo Senderos hacia una Educación Inclusiva» contó con la participación de profesoras, profesores y diversos agentes educativos de establecimientos de Cabrero, quienes se mostraron muy entusiasmados y satisfechos con los conocimientos adquiridos.

La instancia que se llevó a cabo entre 19 y el 26 de abril, contó con la presencia de coordinadoras y coordinadores de Programas de Integración Escolar (PIE), profesoras, profesores y educadoras, los que aprendieron respecto a temáticas relacionadas con la inclusión, a través de cuatro módulos: “Introducción a la inclusión y la diversidad”, “Marco legal de la inclusión en Chile”, “Introducción al Diseño Universal para el Aprendizaje” y “Hacia una educación para la inclusión: aplicando el DUA”.

Al respecto, Magda Montero, encargada del área de Educación de Wazú, declaró que “Buscamos sensibilizar a los docentes para que incorporen en su práctica pedagógica el modelo social de la discapacidad, es decir, dejar de ver al estudiante como un «niño problema», y problematizar nuestra responsabilidad como comunidad educativa, a la hora de responder a las necesidades de todos los estudiantes, incluidos aquellos con necesidades específicas de apoyo educativo”. 

El objetivo de este curso es revisar y actualizar conceptos sobre diversidad, discapacidad y el marco legal de la inclusión educativa en Chile, aplicando los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje, a fin de procurar la generación de oportunidades para todas y todos los niños, niñas y adolescentes. 

Las y los participantes agradecieron mucho esta instancia, lo que les permitió actualizarse respecto a las temáticas abordadas:

«Buscar el sentido de una educación inclusiva exige por parte de nosotros el estar permanentemente capacitados por lo que valoramos mucho este curso (…) Como Dirección de Educación Municipal y lo que hemos podido consensuar con los directores de los colegios, recomendamos este trabajo colaborativo con Fundación Wazú para poder comprender en profundidad algo que es clave para poder avanzar hacia la educación de calidad por la cual trabajamos»

Levi Ramírez Vargas
Jefe del Departamento de Educación Municipal de Cabrero

Entre los establecimientos que fueron parte, están la Escuela Enrique Zañartu Prieto (EZP), Alto Cabrero,  Liceo Manuel Arístides Zañartu Zañartu (MAZZ), Escuela Saltos del Laja, Escuela Charrúa, y Escuela Orlando Vera Villarroel (OVV).

Finalmente, Magda Montero manifestó que “La diversidad existe, está en nuestras salas de clases y en nuestros patios. No actualizarnos ni realizar los ajustes razonables a los estudiantes que lo requieran es discriminación por motivo de discapacidad, como lo dice la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. La inclusión es un asunto de derechos humanos, y está en nuestras manos la construcción de una sociedad más respetuosa e inclusiva”. 

“Abriendo senderos hacia una educación inclusiva” es un curso de carácter introductorio al Programa RENA, el que está diseñado para procesos de transformación de la escuela en una que educa para la inclusión valorando la diversidad. 

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Educación

María Angélica Baragaño, la mujer que ha educado gratuitamente a cientos de niñas y niños en situación de discapacidad múltiple

ANTE LA FALTA DE OPORTUNIDADES EDUCATIVAS PARA PABLO, HIJO DE MARÍA ANGÉLICA, QUIEN NACIÓ CIEGO, ES QUE DECIDIÓ RESOLVER EL PROBLEMA CON SUS PROPIAS MANOS: NO SÓLO HARÍA UNA ESCUELA PARA SU HIJO, SINO QUE HARÍA UNA GRATUITA PARA TODAS AQUELLAS FAMILIAS QUE VIVIERAN ESTA MISMA REALIDAD, Y LO LOGRÓ. ASÍ NACIÓ CORPALIV, UNA ESCUELA DEDICADA A BRINDARLE EDUCACIÓN A NIÑAS Y NIÑOS EN SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD MÚLTIPLE. POR SU LABOR, EL AÑO 2017 FUE DESTACADA CON EL PREMIO MUJER IMPACTA, UN GALARDÓN QUE SE LE DA A TODAS AQUELLAS QUE CON SUS LOGROS, HAN REPERCUTIDO FAVORABLEMENTE EN LAS VIDAS DE OTRAS PERSONAS.

“¿Qué pasaría si el día de mañana, al levantarte, descubres que no puedes ver? ¿Y, cuando intentas pedirle ayuda a alguien, sientes que de tu boca salen las palabras, pero no puedes oír porque también has perdido la audición? Para cualquiera que nació con esos dos sentidos desarrollados, esta realidad podría ser parte de una película de miedo”.

Con estas palabras, la fundadora de Corpaliv, María Angélica Baragaño, una escuela dedicada a brindarle educación a niñas y niños en situación de discapacidad múltiple, explica la angustia que puede sentir una persona al momento de enfrentarse a un mundo que no es inclusivo. Esta es una  situación que no afecta solo a la persona, sino que a su familia y todo su círculo más cercano.

Siendo Chile un país es donde la educación está estandarizada, resulta muy difícil para las familias de niñas y niños con problemas de movilidad, visión u oído, entre otros, encontrar un colegio en donde puedan adquirir real conocimiento y no solo “el cartón”.

Fue por ello que, ante la falta de oportunidades educativas para Pablo, hijo de María Angélica, quien nació ciego, es que decidió resolver el problema con sus propias manos: no sólo haría una escuela para su hijo, sino que haría una gratuita para todas aquellas familias que vivieran esta misma realidad, y lo logró. Razón por la cual el año 2017 fue destacada con el premio Mujer Impacta, un galardón que se le da a todas aquellas mujeres que con sus logros, han repercutido favorablemente en las vidas de otras personas.

Corpaliv está orientado a desarrollar una propuesta educativa para niños, niñas y jóvenes que presentan discapacidad múltiple, es decir, una combinación de necesidades educativas especiales: cognitivas, sensoriales, comunicativas,  motoras, incluyendo la sordoceguera.

Su fin es que todo estudiante pueda aprender a comunicarse y lograr diversos grados de autonomía, trabajando en conjunto con su familia y cuidadores.

El sueño de María Angélica comenzó cuando nació su hijo Pablo, en un comienzo, los médicos le indicaron que tenía poca visión en un ojo, “pero mi instinto materno me decía que había algo más. Tres meses después recibí un diagnóstico distinto: el pequeño era ciego y tendría múltiples dificultades”.

En ese momento, María Angélica decidió que intentaría ofrecerle una vida lo más normal posible. Siendo madre de otros dos hijos y recién separada, comenzó a recorrer muchos centros y “escuelas especiales para niños con capacidades diferentes, pero me di cuenta que no había ningún lugar en que se atendiera a niños con estas condiciones”, cuenta.

Al cumplir doce años y gracias al largo camino que recorrió junto a Pablo, se encontró con otros padres en situaciones similares. Ante la falta de un centro adecuado para ellos, muchos habían decidido dejar a sus hijos en la casa, “pero esa no era una opción para mí”, relata.

“Por eso, decidí buscar la ayuda de otros apoderados y juntos organizamos un grupo que sería la voz de estos niños. Ese fue el puntapié inicial para que naciera Corpaliv”.

Siete años después de que se instauraron, abrieron una escuela reconocida por el Ministerio que hoy atiende a 38 niños de entre 0 y 25 años de forma completamente gratuita. En sus salas se pueden encontrar varios jóvenes de distintas comunas que llegan al lugar gracias a un bus que viaja a recogerlos todos los días. “Por suerte, a nosotros nos llegan personas con un gran corazón en donde prima la labor que hacemos por sobre la plata”, comenta.

Finalmente, su sueño es tener una casa de acogida, “a veces pienso, ¿Qué va a pasar con los niños que están en un hogar, pero que cumplen la mayoría de edad? Ellos no tienen la suerte de Pablo que me tiene a mí y a sus hermanos. Mi propósito es que otras personas cuenten con las mismas oportunidades que tuvo mi hijo”, narra.

Fuente: elmostrador.cl

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Autismo

«Los estudiantes en el Espectro Autista en la educación superior se titulan un 25% menos»

LA DESTACADA PSICÓLOGA CHILENA ARLETTE KRAUSE ASEGURÓ QUE EL DIAGNÓSTICO TARDÍO ES UNA DE LAS PRINCIPALES CAUSAS DE POR QUÉ LAS PERSONAS AUTISTAS TIENEN PROBLEMAS PARA ADAPTARSE AL SISTEMA EDUCACIONAL. ADEMÁS, DICE QUE LAS INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR, DEBEN PONER SU FOCO EN LA SALUD MENTAL DE LOS ESTUDIANTES DENTRO DEL ESPECTRO AUTISTA.

La también candidata a Doctor en Psicología por la Universidad de Salamanca, España, durante una charle en la Universidad Santo Tomás llamada: “Inclusión de estudiantes con condición del Espectro del Autismo en la Educación Superior: desafíos y necesidades de apoyo”, precisó que en Chile existe un diagnóstico muy tardío respecto de personas con esta condición, caracterizadas por tener dificultad persistente en la interacción y comunicación social, además de tener conductas estereotipadas (rígidas y repetitivas) y resistencia a los cambios.

En esta línea, indicó que las Instituciones de Educación Superior deben poner su foco en la salud mental de sus estudiantes autistas, pues “ellos tienen un deterioro significativo en la calidad de la salud mental por los problemas que para ellos significa el tener que adaptarse en condiciones que son especialmente complicadas para ellos”. La profesional mencionó el estrés crónico como uno de los principales efectos por las dificultades en la socialización para personas con esta condición.

Asimismo, Arlette Krause aseguró que, a nivel mundial, los estudiantes autista en la educación superior “se titulan en un 25% menos. Son un grupo objetivo de intervención en la universidad porque son chicos talentosos que desertan de la universidad porque no logran adaptarse y funcionar en un entorno con tanta exigencia social”, enfatizó.

Por eso, llamó a las Instituciones de Educación Superior a propender de “tutorías académicas, tutorías de pares, activación de redes de salud, aplicar medidas de contención emocional, coordinación entre programas de apoyo y hacer un seguimiento por email, teléfono y plataformas virtuales a los estudiantes con esta condición”. A la vez, fue tajante en afirmar que se debe avanzar en “contextos educativos no discriminatorios e inclusivos. Estar dentro no es inclusión. Estar incluido necesariamente requiere participar plenamente y recibir apoyo para un desarrollo integral”, sentenció.

Fuente: https://enlinea.santotomas.cl/

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Accesibilidad Educación Gobierno Inclusión Internacional Lengua de señas Política

[ARGENTINA] Aprobaron incorporar la Lengua de Señas a la Formación Docente

La iniciativa fue impulsada por la legisladora Vanesa Zuccari.

La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires aprobó durante la última sesión el proyecto de declaración presentado por la radical Vanesa Zuccari, por el cual se solicita la incorporación de la materia Lengua de Señas Argentinas en los planes de estudio de Institutos Superiores de Formación Docente.

El tratamiento de la iniciativa se dio en simultáneo con la primera transmisión de una sesión que incluyó la traducción a través del lenguaje de señas.

“La motivación de la iniciativa radica en la necesidad de integrar plenamente a las personas que por su condición, utilicen lenguas de señas como medio de expresión, comunicación y aprendizaje, o sea que por causas naturales o sobrevinientes, carezcan de su capacidad sensorial auditiva”, establece el proyecto redactado por la legisladora de la Cuarta Sección.

En tal sentido, añade que “siendo el lenguaje una capacidad, facultad humana que todos tenemos, y que nos permite acceder a la interacción con el mundo a un grado de participación y capacidad en ejercer actividades diarias y a la relación con otros seres humanos, la posibilidad que quienes estudien en estos centros de formación, conozcan de la misma, es de fundamental importancia”.

La iniciativa también pone de manifiesto que “las lenguas de señas dotan de identidad y de sentido de pertenencia a quienes las tienen como primeras lenguas, las cuales, además, no están eximidas de construir posicionamientos políticos y culturales que reivindican el discurso de la otredad como dispositivo de creación de nuevos espacios de inclusión y participación social”.

Por último, subraya: “Focalizando en nuestros futuros docentes, vemos necesario que puedan acceder en su plan de estudio a la materia de Lenguas de Señas Argentinas, con la finalidad de obtener una formación que les brinde herramientas para afrontar su trabajo como profesionales en los distintos campos en los que se desempeñen”

 

Fuente: Dos Líneas

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Accesibilidad Braille Educación Gobierno Inclusión

Profesores de alumnos con discapacidad visual entregan su testimonio sobre inclusión dentro de la sala

Docentes de alumnos con ceguera y baja visión, que estudian en establecimientos de educación regular, entregaron su experiencia sobre cómo fomentar un aula inclusiva.

Detrás de toda comunidad inclusiva, hay profesores que con mucha voluntad se esfuerzan por ayudar y entregar las herramientas necesarias para que todos sus alumnos aprendan, incluso a aquellos que enfrentan un escenario adverso, como el caso de alumnos con ceguera o baja visión.

Como parte de los requisitos para participar del concurso “Mirada Inclusiva: Discapacidad Visual y Educación Inclusiva” profesores de estudiantes con discapacidad visual entre 4to y 8vo básico de establecimientos de educación regular, comparten cómo sus colegios se han preocupado de implementar estrategias que favorezcan la inclusión de alumnos con esta condición.

También destacan la enorme riqueza de la diversidad, de cómo se ha visto beneficiada la sala de clases por contar alumnos con discapacidad visual, que a través de su experiencia de vida y de educación, son un verdadero modelo de superación para sus compañeros.

Todos ejemplos que quisimos compartir, para que este entusiasmo por la inclusión educativa que existe por parte de estos establecimientos y profesores, se contagie y sean más los colegios que acojan a estudiantes con ceguera o baja visión. Porque a diferencia de los que muchos puedan pensar ¡la inclusión educativa de los alumnos con esta condición, sí es posible!

Constanza Cossio, profesora de Christian Cerda, alumno del Liceo Polivalente José Ignacio Zenteno de Maipú, R.M

“Cuando conocí y comencé a trabajar con Christian me di cuenta de que encarnaba las palabras Perseverancia y Valentía, sin duda, así lo definiría, un niño curioso, entretenido, feliz y radiante, que corre por el patio sin temer a caer y pararse, o a equivocarse y remendar lo hecho. Con sus compañeros se sacan fotos aprenden Braille y lo incluyen como uno más del grupo.

El apoyo que le entregaron en la Escuela para Ciegos Santa Lucía, de la cual proviene, agilizó su proceso de adaptación al aula. El trabajo con Christian nos ha llevado a implementar apoyos tecnológicos en el liceo y ahora el desafío es que logre transformar el notebook en su nuevo cuaderno de clases.

Aún podemos decir que existen barreras para el acceso de Christian, pero no podemos olvidarlo, el gran camino que gracias a él hemos recorrido, no hay día que no me sorprenda con su ánimo y motivación para ser un aporte a la sociedad”

Paulina Beltrán Jara, profesora de Catalina Gutiérrez, alumna del Liceo Coeducacional Santa María de los Ángeles (VIII Región)

“Catalina nació con condición visual de ceguera. La conocí cuando tenía solo 1 año de vida y, en mi labor de Profesora Diferencial, me ha tocado acompañarla en las diferentes etapas de su educación. En este ámbito, desde pequeña sobresalió por sus ganas de ser tratada en igualdad de condiciones y oportunidades, desde acceder a las mismas tareas, guías y evaluaciones de su curso, hasta participar en actos académicos y concursos organizados por su Jardín y Escuela.

Este año Catalina se ha visto enfrentada a un nuevo desafío: el cambio a un establecimiento regular, de profesores y de compañeros quienes, además, no contaban con la experiencia de tener en sus aulas a una persona ciega. Ante esta nueva situación, mi misión continúa siendo la misma: favorecer estrategias para que la inclusión educativa de Catalina sea exitosa.

Para lograr esto, realicé actividades destinadas a sensibilizar a los docentes, compañeros de curso y demás participantes de su institución educativa. Durante esta experiencia, fue enriquecedor observar como los profesores, al colocarse en la situación de la alumna, utilizando lentes simuladores de ceguera, podían entender las barreras que enfrenta Catalina, y comprender que las diapositivas, escritura en pizarra y videos, entre otros, eran herramientas de muy difícil acceso para ella si no incluían descripciones orales por parte del profesor.

Luego de esto, los docentes se dieron a la tarea de buscar nuevas y diversificadas estrategias para entregar los contenidos, utilizando historias audibles, confeccionando maquetas, anticipando las guías y pruebas para que fueran traspasadas al braille y/o audio. El Liceo también ha adquirido algunos y ha entregado los tiempos necesarios para mejorar las prácticas educativas tanto para Catalina como para el equipo profesional que trabaja con ella.

Esos no han sido los únicos cambios en el Liceo. Sus compañeros se han interesado por aprender Braille y, además, han adoptado la costumbre de identificarse cada vez que toman la palabra o cuando los profesores ingresan a la sala, también se presentan. Los apoyos en la clase han resultado muy enriquecedores para Catalina.

Paulina Lara, profesora Marjorie López, alumna del colegio Liceo Antonio Varas de Cauquenes (VII Región)

“Marjorie es nuestra estudiante desde los 5 años y padece del síndrome de Hallermann-Streiff este se caracteriza por braquicefalia, hipotricosis , microftalmía , micro/retrognatia, esta última característica provoca en ella baja visión de forma progresiva, entre otras.

Marjorie durante todo el proceso de enseñanza aprendizaje ha apoyo de un asistente Pie, el rol de ésta es facilitar en aula común y durante la jornada estudiantil, a transcribir, tomar apuntes, dictar en casi totalidad de asignaturas del curriculum (vulgarmente son sus ojos).

Marjorie es una niña muy querida por sus pares, siempre están apoyándola en todo, desde salir al patio hasta hora de almuerzo, es alumna destacada dentro de su curso, su única dificultad es la baja visión que a medida que pasan los años ha evolucionado muy rápidamente.

Se preferencia ubicación en aula a muy poca distancia de el pizarrón, además cuenta con la tía asistente del PIE ubicada a un costado de ella.

Ya que Marjorie cuenta desde hace años con los libros de estudios facilitados por el estado en formato macrotipo y en sistema braille, decidimos trabajar e implementar de manera paulatina el sistema de comunicación Braille.

El trabajo que se realiza con tía asistente es puntualmente para introducir a Marjorie a el sistema de comunicación universal Braille, se está confeccionando material concreto, en base a material reciclado (cajas de huevos, pelotitas de roll on o pelotas de pin pon que irán coloreadas con tempera, etc). De esta manera comenzar e implementar para ella y con ella, este sistema de comunicación que le facilitará a futuro su desempeño estudiantil.

Decidimos postular a Marjorie porque es una niña de un carácter muy sensible y comprometida en cada una de sus etapas de estudiante, excelente alumna y participativa, y que el apoyo que exista para ella y pueda hacer más llevadero su discapacidad sería un gran aliciente para lograr sus metas”

Aida Espinoza, profesora de Robert Ramírez, alumno del Liceo Técnico Puente Ñuble (VIII Región)

“La experiencia de aprendizaje durante este primer semestre con Robert Ramírez del 6ºaño básico, el cual padece ceguera total, ha sido una oportunidad de crecimiento personal y de aprendizaje mutuo, donde se han buscado diferentes técnicas y actividades con el propósito de facilitar la enseñanza y la participación dentro del aula.

A través de preguntas, respuestas y explicaciones de lo trabajado de forma oral o concreta, dentro de lo posible, hemos buscado potenciar la participación de Robert.

Robert requiere de material concreto adecuado, lo que me permitió la vinculación al braille y lo posibilitó de tener el mismo material escrito que el resto de sus compañeros, llevándolo a la inclusión directa dentro de las actividades de su curso, a nivel cognitivo, de recreación y participación, además permite forjar en el alumno actitudes y motivaciones que le servirán en su futuro próximo, ya sea en los estudios, trabajo o vida personal.

Es necesario señalar que Robert, por la motivación que proyecta y el acceso que le hemos dado al aprendizaje igualitario es un referente de esfuerzos y logros para el resto de sus compañeros, estimulándolos a obtener mejores calificaciones y tener mayor participación dentro del aula.

La experiencia es desafiante, si bien hemos encontrados algunas técnicas para mejorar su aprendizaje y mantenerlo a nivel del curso, siento que aún me queda mucho por aprender y comprender del mundo de Robert, siendo de vital importancia llegar a imaginar y pensar como lo hace el alumno, para tener una visión más clara y certera de los procesos que requiere para el desarrollo de experiencias de aprendizajes significativas, que favorezcan la inserción completa de este dentro de la sociedad”

Rossana Viacana, profesora de Carla Maldonado, estudiante del Liceo Municipal Betsabé Hormazabal de Alarcón de San Miguel (R.M)

“Carla, de Séptimo Año Básico, es una estudiante con baja la visión, condición que se contextualiza en un curso donde todos los estudiantes han ingresado al establecimiento en el presente año lectivo. El curso presenta distintas nacionalidades y con dominancia en el estilo de aprendizaje Kinestésico. El trabajo con estudiantes de enseñanza Básica, sin duda es enriquecedor desde lo que significa la naturalidad de la expresión de sus emociones, rasgos que propician a la una dinámica del ambiente un carácter afable y propicio para el logro de aprendizajes. Sin embargo, Carla a pesar de ser expresiva y comunicativa presenta dificultades para socializar, pues se ve limitada por el desplazamiento en el establecimiento en sí, caminar de una sala a otra, como también durante el desarrollo de la clase lo cual impide una dedicación más profunda para una verdadera sociabilización con sus compañeros.

Así mismo, al manejar el sistema de lectoescritura Braille, Carla se manifiesta segura y ordenada en la dinámica de tomar apuntes durante el desarrollo de la clase y sus compañeros han normalizado e integrado su sistema después de un periodo de acomodo desde marzo a la fecha por ser algo nuevo y desconocido por ellos.

En cuanto a mi experiencia en la enseñanza con una estudiante con disminución visual ha significado, primero darme cuenta de mis limitaciones en la formación profesional para ser una real mediadora en los aprendizajes de Carla, pero por otro lado un desafío personal en lo que respecta al apoyo para la adquisición de tecnología que le permita tener acceso a la información y a facilitar su proceso en la educación formal y social de una joven que ha manifestado en estos meses que he compartido con ella un verdadero interés por aprender”

 

Fuente: El Dinamo

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Educación Inclusión

DISCAPACIDAD COMO FENÓMENO SOCIAL: UN ACERCAMIENTO DESDE LA SOCIOLOGÍA

Resumen

El  presente artículo aborda un acercamiento el estudio contemporáneo sobre discapacidad desde el punto de vista sociológico, explica este fenómeno como un hecho social, estudiado por su particularidad por varias ciencias y el aporte de algunas teorías que desde el funcionalismo, el estructural funcionalismo y el interaccionismo simbólico han pretendido a través de sus aristas explorar, explicar y analizar el mundo de la discapacidad. Se refleja que en discapacidad no todo esta plenamente solucionado lo que exige de la integración social de estas personas sin arrastrar del pasado cadenas, muros que frenen su desarrollo.
Mientras actores sociales construyen estrategias de participación y confecciona nuevas opciones para el trabajo, el deporte, la salud o la educación, sea en el cambio de la discapacidad, o sea en el proceso de relaciones sociales de ésta, se producen sucesos de sobreprotección, exclusión familiar, pocas actividades comunitarias en la socialización del discapacitado.

 

Introducción

La discapacidad ha tenido, dentro de la dinámica de la sociedad, un avance matizado por diversas por diversas expresiones, con las que se han tratado de definir a las personas con defectos. Los términos de impedido, incapacitado, disminuido, inválido o retrasado han constituido, en el descursar histórico, el contenido de las diferentes formas presentadas por los discapacitados en las relaciones sociales, dejando de lado algunas de mejor clasificación como: ciego o débil visual, sordo e hipoacúsico, discapacitado intelectual, físico, autista, entre otras.

El 3 de Diciembre es un día muy especial para las Naciones Unidas. Porque en esta fecha se celebra a jornada dedicada a más de 610 millones de seres humanos en todos los rincones del planeta que sufren de discapacidades. El pensamiento y la acción de esta organización han ido evolucionando desde una inicial de compasión hasta la batalla frontal por el respeto a los derechos inalienables de los discapacitados y la necesidad de su integración laboral y plena, pues incalculable el apoyo y el soporte que ofrecen.

El estudio de la discapacidad desde diferentes ciencias (pedagógicas, psicológicas, medicas, sociológicas, entre otras) ha tenido, en mayor o menor medida, una orientación hacia a búsqueda del mejoramientote de las personas que la padecen, a través de la eliminación de las barreras físicas y sociales que limitan su incorporación a la sociedad, o que inciden sobre sus capacidades afectadas para aumentar sus potencialidades y desarrollo. Sin embargo, alcanzar este mejoramiento necesita no solo la superación de las posiciones de sentimientos muy específicos, como la lastima, sino también, una participación activa del medio social en la transformación de las situaciones que obstaculizan el desenvolvimiento de estos individuos, comprometiéndose por tanto, con el análisis critico de los factores sociales y catalizadores de esas condiciones, y que tienen una presencia importante en el espacio familiar, grupal, institucional o comunitario.

La reflexión sociológica de esta problemática constituye una de las tantas aristas por las que se podría explorar el mundo de la discapacidad. Algunas teoría han tratado de explicar este fenómeno (el funcionalismo, el estructural-funcionalismo, el interaccionismo simbólico) presentando en la mayoría de los casos  aciertos y contradicciones que impiden evaluarla discapacidad de forma holística. Comprender la integración de la discapacidad dentro de la sociología es un intento difícil, si tenemos en cuenta que las aclaraciones desde esta ciencia han adolecido de un nivel de intensidad en su tratamiento, focalizado hacia las problemáticas de índole familiar, grupal o situacional, obstaculizadoras de la atención de estos individuos que permitan visualizar el fenómeno, no solo desde el orden teórico, sino también aplicado.

Es por ello que en Cuba, las organizaciones sociales e instituciones trabajan para la remoción de todo tipo de barreras tanto las de conceptualización intelectual personal, como aquellas de índole ética, jurídica, legal y física. Debemos pensar como sería para cualquier persona vivir en un mundo, donde los sonidos, las imágenes, los pensamientos se mezclaran, estuvieran en constante movimiento sin permitirnos concentrarnos en las tareas que necesitamos cumplir.

Aproximación sociológica a la discapacidad.

Por lo general, cuando se piensa en las personas  con discapacidad se piensa sólo en el tipo de discapacidad que la convierte en diferente, y se construye una generalización global a partir de ese elemento concreto, sin tener en cuenta las demás características, circunstancias y  cualidades de la persona. Cuando se piensa así, es fácil olvidar que cada ciudadano tiene el mismo valor y los mismos derechos que los demás.

Como dice Erving Goffman, “la discapacidad no tiene que ver con enfermedad, retardo, parálisis, etc. Tiene que ver con sociedades que no siendo perfectas han creado un concepto de perfección y normalidad acreditado al sector que tiene poder:” 1

La “Ley de Pobres” de inicios del siglo XX, fue concebida como un cuerpo de regulaciones, un instrumento, “normalizador”del orden social, a partir del cual se produce una conversión de la asistencia publica en instrumento de regulación del mercado de trabajo. Este modelo de uso del bienestar es parte de una filosofía política que mira la sociedad como un adjunto del mercado cuyas consecuencias son decisivas para actores vinculados a los grupos de “condiciones especiales” (niños, pobres, discapacitados).

En efecto, si se hace una revisión de las nuevas políticas, específicamente de aquellas que benefician a los discapacitados, se observa con claridad que estas tienden a ser centralizadas en los peores riesgos. Se trata de políticas de contención social no de desarrollo.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), en su serie de Integración Normalizada en la Formación para el Trabajo: Un Proceso de inclusión Social, al tratar de caracterizar un nuevo concepto sobre discapacidades, destaca esta necesidad de atender al contexto social en relación a ella. Esto lo hace diciendo que “tradicionalmente por influencia del modelo médico, se ha abordado el problema de las personas con discapacidad, localizando la causa básica de ésta  al interior de la persona, dejando de lado los factores causales ubicados en los procesos sociales o en elementos externos al individuo”  2

Algunas veces la discapacidad es vista como enfermedad que crea verdaderos muros sociales. Los que así  ven las cosas miran a las personas con discapacidad como enfermos y por tanto evaden el contacto, asumen posiciones preventivas, por las cuales es mejor este “tipo de personas” sean tratados por especialistas en centros de “reclusión” que sepan cómo tratar a “personas así” y mientras más lejos estén mejor

Otras visiones ponen énfasis en el sufrimiento del discapacitado resumido en la idea de: “debe ser terrible estar así”, y de esta manera, si acercamiento se desarrolla desde prácticas “caritativas” y “compasivas”. La personas con discapacidad entonces es vista como minusválido, y en efecto, se produce un personaje social de menor valor, que llevado al plano del escenario social , sería paralelo a la de “menor”, si un reconocimiento real de su capacidad de autosuperación y de su ciudadanía,

En efecto, nada tiene verdadero sentido si no se logra recuperar el registro de lo humano en el otro. Por tanto, es preciso, como parte importante de los caminos a emprender, poner el corazón para ver que detrás de las cifras, este grupo de personas con capacidades diferentes y sus familias, vive profundas contradicciones, sentimientos de culpa, desorientación, frustraciones, y fracasos; pero también, vive alegrías, realizaciones, utopías, se alimenta de sueños, vive lazos de amor.

Resulta fundamental, por tanto, lograr la activa participación de todos los factores de la comunidad, tanto en lo referente a la caracterización, prevención, diagnóstico precoz, atención temprana, apoyo a la familia e integración plena del individuo discapacitado a las actividades sociales.

La discapacidad es el resultado de una deficiencia, una reducción total o parcial de la capacidad de llevar a cavo una actividad de modo normal o dentro de los limites considerados como normales para el ser humano, lo que en ningún momento justifica el tratamiento social que se ha venido dando históricamente

La sociología no debe quedarse atrás en relación con el tratamiento este tema. La mirada sociológica a la discapacidad debe comprender un examen crítico de los autores que, en menor o mayor medida, se han centrado en la investigación de este fenómeno social. Los aportes de ciencias como: Defectología, Psicología, Medicina o Educación Especial, constituyen un avances por mejorarlos procesos de integración social para las personas discapacitadas. No obstante, el tratamiento en la literatura debe contener un enfoque sociológico que aborde las limitaciones en las acciones de atención al discapacitado y sus prácticas de solución.

Para algunos planteamientos psicológicos “la aparición de la discapacidad en la familia comprende complejos estados emocionales dentro de ésta, que provocan conflictos en el funcionamiento familiar, ocasionando una redefinición de los roles sociales y apoyo afectivo de los padres”.Otros, desde la perspectiva histórica-cultural evalúan los procesos compensatorios o niveladores de las capacidades defectuosas en los niños deficientes mediadores sociales (padres, maestros, medios de comunicación entre otros) en la formación del individuo.

Esto dimensiona las prácticas de evaluación e intervención ante problemáticas como poco conocimiento sobre la discapacidad, la visualización de ésta como un estad de enfermedad, la existencias de frases desvalorizadoras, la aceptación relativa por los grupos sociales y la comunidad, las situaciones adversas del medio ambiente, el desconocimiento en el ámbito laboral de las funciones que puede cumplimentar una persona discapacitada o el maltrato físico hacia este en el entorno familiar. Cada una de estas situaciones afecta la existencia vital de los individuos discapacitados, lo que incluye las oportunidades de incorporación a la sociedad a través de las diversas formas (trabajo, cultura, deporte o educación) y  la atención que deben recibir en aquellas.

La sociedad, así como todos los fenómenos que se producen en ella, contemplan una complejidad que se extiende por toda su red de interacción situada en diferentes espacios sociales. Investigar esta realidad tan dinámica e inseparable de los conflictos sociales, divisándolos, no a través del prisma de lo pasajeros y rutinarios, sino utilizando como herramienta necesaria la imaginación sociológica.

La discapacidad puede ser incluida en la dimensión analítica de los hechos sociales, pues se extiende por las representaciones colectivas. La articulación de estos componentes inmateriales con la naturaleza social de la discapacidad, se mueve hacia una designación o atribución de los discapacitados, mediante un discurso discriminatorio, excluyente y acientífico, de términos que los convierten en objetos sociales pasivos cuyo tratamiento y cuidado han pasado por diferentes etapas, que van desde el rechazo extremo, hasta el estudio científico, la autonomía personal, la igualdad de oportunidades, entre otros.

En cualquiera de estos momentos, las definiciones de limitado, invalido, tullido, incapacitado, etcétera, constituyen complejas expresiones de rechazo inscritas en el complejo cultural a través del tiempo y del espacio. Cada una de estas expresiones se ha fusionado coherentemente para convertirse en ideas y creencias compartidas por individuos y grupos sociales sobre la discapacidad. Estas representaciones colectivas en relación con los discapacitados tienen su existencia externas, coercitiva, y con un determinado grado de generalidad. Su externalidad conlleva a complejos procesos sociales, marcando en cada instancia socializadora (familia, comunidad, escuela, etcétera) su importancia duradera. Las ideas o definición en torno a los sujetos sociales discapacitados, es decir, personas que necesitan cuidado extremo, visualizarlos como enfermos o las frases desvalorizadoras encierran un contenido que ha llegado a establecerse previamente, internalizándose en los actores sociales mediante el proceso de socialización.

Desde mi criterio, las creencias  normas que se fijan en la dinámica de los grupos y colectividades ejercen un poder coactivo sobre la conducta humana. En otras palabras, la discapacidad para muchos abarca un mundo de silencio, diferencia o limitaciones, donde la representación colectiva alrededor de los discapacitados, se materializa en un discurso que comparte una realidad simbólica, diferente de la nuestra, o que por  su constitución biológica no se aproximan a las normas sociales que regularmente se instituyen en la sociedad.

De ahí que esa capacidad de los hechos sociales de constreñir, se refleja en la percepción que tiene el medio social de los discapacitados que, en la mayoría de los casos, produce pautas de rechazo manifiestas u ocultas, o bien excesos en la atención y el cuidado.

En la visión funcionalista de esta problemática, no se distingue una diferencia entre enfermedad y discapacidad, lo que etiqueta a estas personas en una condición de tragedia. Desde esta óptica, hay una negación de la capacidad de estas personas para participar activamente en la producción reproducción social y cultural, ubicándolas dentro de la rigidez de las expectativas institucionalizadas en la estructura social con respecto a los discapacitados, pues se busca la integración coherente entre el alter-ego (enfermo-experto médico) en el manteniendo del equilibrio social. Sin embargo, esto es una severa distancia de los procesos sociales que incapacitan a estas personas, y la negación a observar las deficiencias presentes en los sistemas de atención vinculados a la discapacidad.

Desde el funcionalismo las personas discapacitadas son llevadas a aceptar su condición como una tragedia, en la que deben cooperar con los especialistas, dotados de saber para decidir y salir de su situación de desventaja. Este análisis es una manifestación, no sólo de la individualización de la discapacidad, sino también de ubicar su perspectiva de estudio lejos de circunstancias obstaculizadoras del desarrollo de estos individuos, en poco conocimiento de la discapacidad por la comunidad, maltrato físico, situaciones de lejanía, sobreprotección, frases desvalorizadoras, entre otras.

Por tanto, para las personas discapacitadas sólo queda el esfuerzo por ponerse bien ante la prestación especializada del experto competente (médico), demostrando la dependencia de los sujetos sociales a las instituciones rehabilitadoras, convirtiéndose en la más viable de las alternativas parsonianas para insertar nuevamente a los discapacitados a la sociedad y devolverles sus “roles normales”. En otras palabras, la visión biomédica se instrumenta como solución de cuerpo enfermo, sometido a las exigencias del entorno, por lo que las estrategias rehabilitadoras estarían encaminadas a volver a la normalidad al desviado.

En esta idea de conducta desviada, las personas discapacitadas quedan desplazadas del logro planteadas por la sociedad, ya que en esas posiciones que ocupan en sus relaciones, en sus ámbitos de realidad, tienen una situación de desventaja, pues se basan en la condición de limitación y dependencia.

La sociedad diseña un conjunto normativo que, en ocasiones, se aleja de las experiencias de los discapacitados, por lo que éstos, desde su condición, no pueden alcanzarlo, y para hacerlo tienen que integrarse a los servicio de rehabilitación. El resultado es la conducta desviada, al igual que la enfermedad, la discapacidad es una conducta desviada para los funcionalistas y abandonan otras explicaciones relacionadas con los aspectos sociales que pueden limitar la atención del discapacitado, dentro de esas diferentes formas de incorporación a la sociedad, o antes de llegara éstas. En el análisis de las predisposiciones genéticas en los individuos, no está un comportamiento desviado, sino la presencia de factores sociales que afectan estas discapacidades.

La teoría de la tragedia personal (Barton) ha sido una orientación sobre la cual se han sustentado muchas de estas definiciones, las que han considerado a la discapacidad o situaciones similares a éstas como hechos accidentales o trágicos que les sucedían a los individuos. El manejo de estos argumentos no se basa en los elementos de cada sociedad, ni en las condiciones a las que someten los actores sociales que le dificultan sus posibilidades de participación en el medio social. Este enfoque no aborda en toda dimensión sobre estas limitaciones, ni de las alternativas o métodos que se pueden introducir en el mejoramiento de la inserción, del discapacitado.

Con un planeamiento diferente, pero que tampoco se aparta de los esfuerzos llevados a cabo por el individuo en la superación de la incapacidad, la mirada del interaccionismo simbólico (Mead) va orientada, entre otras cosas, a cómo las personas experimentan su discapacidad y las estrategias para convivir con ellas. No existe, por tanto, una revisión al medio sociocultural
y las deficiencias que éste puede presentar en e trabajo con los discapacitados. Los modos en que éstos se adaptan a su entorno, remiten a la visión trágica de este fenómeno, en tanto los actores sociales elaboran sus propias salidas simbólicas a la minusvalía.

Ante los criterios funcionalistas, interaccionistas y biomédicos, el modelo social de la discapacidad exponen un estudio de esta problemática desde las estructuras sociales, culturales y económicas que discriminan a los individuos discapacitados en las sociedades capitalistas. Su defensa de la opresión social como idea para comprender la discapacidad u sus procesos de exclusión, propician un acercamiento a ese ámbito sociohistórico, en el que se construyen barreras opresoras de las oportunidades de integración en los discapacitados.

En este modelo, hay una propuesta de una teoría hegemónica de la discapacidad, que gira alrededor de lo ontológico, epistemológico y metodológico, destacando una crítica a la comprensión de ésta de bases biológicas, de la conducta desviada, de la adaptación o de la propia tragedia personal. Esta nueva forma para explicar la discapacidad, aunque busca conocer las barreras de la sociedad que reducen la actividad del discapacitado, se enmarca en construcciones teóricas encaminadas a tener una visión de la problemática más cercana a las instituciones u organizaciones. Este enfoque ha sido criticado por su excesiva concentración lo social y su olvido de otros factores que también prevalecen en el desarrollo de los discapacitados, por ejemplo, el psicológico.

De ahí que incluya el modelo biopsicosocial como una forma como una forma más integral de analizar este fenómeno. Estas orientaciones teóricas hacia la discapacidad, no han tenido una explicación totalmente coherente para entender otros fenómenos que se dan la incorporación social de los discapacitados y en la atención que se les brinda antes y después de ésta.

Una persona discapacitada, en el complejo proceso de su desarrollo, tiene las mismas necesidades de cualquier otro individuo: de jugar, de ser querida, respetada y amada, de contribuir y participar en las actividades de su hogar en las medidas, tener aventuras , medir su fuerza, de tomar parte  en las actividades de la comunidad, expresar sus opiniones, ser oída, que se consideren y respeten sus puntos de vistas, el derecho a la escuela, al trabajo, a la recreación, al deporte, a la expresión artística, a la vida sexual, al amor, etcétera .

Conclusiones

Existen determinadas visiones que se tienen sobre las personas con discapacidad, las cuales se materializan en formas concretas de exclusión y reclusión. En algunos casos se llega incluso a la ofensa verbal, escuchándose términos como anormales, locos y mongólicos

En materia de discapacidad no todo esta resuelto, falta mucho por hacer para lograr la plena integración del discapacitado a la sociedad, sin barreras del pasado. Para ello es necesario que tendamos la mano al que sufre, como consecuencia de alguna discapacidad, para aliviar un poco el dolor de sentirse diferente.

Aun cuando la sociedad elabore estrategias de participación, confeccione nuevas alternativas para el trabajo, la cultura, el deporte, la educación o la salud, sea en el cambio de la discapacidad, o sea en el proceso de relaciones sociales de ésta, se producen circunstancias de sobreprotección, abandono familiar, pocas  actividades comunitarias en la socialización del discapacitado.

Bibliografía

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  6. Colectivo de autores: Diccionario de Sociología. Ciencias Sociales. La Habana-Cuba, 1997.
  7. Guilbert Reyes, Wilfredo (2006) “Aprender, enseñar es la clave”. Editora Científico- Técnico. La Habana Cuba. P 135.
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Ritzer George: Teoría Sociológica Contemporánea I,II y III parte. Editorial Félix Varela –La Habana-Cuba. 2003.

Colectivo de autores (2003) Estudio psicosocial de las personas discapacitadas y estudio psicológico, social y clínico-genético de las personas con retrazo mental en Cuba. Casa Editora Abril. La Habana-Cuba. p.  19.         

2 Rubí, Carmen(1992): “Introducción al trabajo social”. Escola Universitaria del Treball Social. La Llar del Llebré S.A Barcelona-España.p.25.

3 Guilbert Reyes, Wilfredo (2006): “Aprender, enseñar es la clave”. Editora Científico –Técnico. La Habana- Cuba. P. 135. 

 

Fuente: Rodríguez Lores, A.: «La discapacidad como fenómeno social: un acercamiento desde la sociología «, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Abril 2012, www.eumed.net/rev/cccss/20/

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Voces de la gratuidad

BRUNO CHACÓN,

22 AÑOS, ESTUDIANTE DE DERECHO, UNIVERSIDAD DE CHILE. CIEGO DE NACIMIENTO, ENTRÓ POR ADMISIÓN ESPECIAL.

Yo nací sin poder ver. De pequeño siempre opté por vivir el día a día, no preocuparme de qué iba a venir después. Eso siempre me pareció lo más fácil en una vida como la mía. Pero después pasé a la media y entendí que debía tener un plan. Sabía que tenía que estudiar, aunque no sabía muy bien dónde o cómo lo haría. Sólo sabía, ya cuando quedaba muy poco para salir del colegio, que quería ser abogado, pero no mucho más.

La primera vez que postulé, en 2015, no quedé por admisión especial en la Universidad de Chile, ya que los cupos eran muy pocos. Pero en 2016, cuando volví a intentarlo, justo se estaba empezando a implementar la gratuidad. Mi mamá, que trabaja como traductora de inglés, y mi papá, que traslada pacientes en el Hospital del Trabajador, no podían pagar mis estudios. Probablemente, como muchos otros, me hubiese tenido que endeudar. En ningún momento ellos me dijeron que no podía estudiar, pero yo sabía que iba a ser muy difícil.

A pesar de que estuve en el Lastarria, un liceo que busca prepararte para lo que viene después, la exigencia en la universidad nunca se logra dimensionar del todo, especialmente para nosotros los ciegos. En la biblioteca hay un escáner que lee automáticamente el texto y lo transforma en un audio para que podamos estudiar. Pero si no existiera eso, nos quedaríamos sin leer. Creo que la universidad y la sociedad han avanzado mucho en ese aspecto, en comprender que los ciegos también podemos estudiar.

Yo creo que es imposible olvidar el momento en que uno se da cuenta de que tiene la gratuidad. Porque es un alivio para todos. Recuerdo que en esa época estábamos solos con mi mamá, y mi papá nos ayudaba con lo justo para poder subsistir con mi hermana. Para mí era terrible pensar cómo lo íbamos a hacer porque ellos querían que yo estudiara, y yo también sabía que tenía que hacerlo. Pero sin la gratuidad yo no estaría acá.

 

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