Se transformó en el primer europeo con Síndrome de Down en terminar una carrera universitaria. Hoy a sus 46 años, se dedica a traspasar el mensaje en contra de la discriminación laboral a empresas e instituciones alrededor del mundo.
Su charla se transformó en una fluida conversación. Un diálogo junto a Francisco Mesonero, director general de Fundación Adecco, en el que reveló detalles de su infancia, su etapa escolar y universitaria, y sobre todo, esos obstáculos y fortalezas que lo hicieron triunfar en una época, donde su condición no era sinónimo de inclusión.
Pablo Pineda en su segunda visita a Chile se transformó en el protagonista del seminario «Diversidad: Factor clave en la competitividad de las organizaciones» organizado por Adecco Chile. Y es que su historia personal inspiró a todos los presentes, muchos de ellos líderes de organizaciones, que lograron entender la importancia de su mensaje.
Le pregunto si alguna vez tuvo algún compañero con Síndrome de Down, su mismo trastorno genético. Dice que no, siempre fue el único. Así comienza su historia.
Sin favoritismos ni privilegios
No tiene inconveniente en referirse a su infancia, todo lo contrario. Esta etapa fue una oportunidad y su familia, la clave para convertirse más tarde en un profesional exitoso. Pablo relata que aprendió a leer a los cuatro años, misma edad y misma exigencia que sus tres hermanos mayores.
«Mis padres siempre nos hicieron entender que yo debía aprender a la par. Eso significó confianza. Ellos siempre confiaron que yo podía aprender, y a partir de ahí empezaron a actualizarme. Estuvieron siempre pendientes y en casa aprendí mucho con mis hermanos que ejercían de profesores. La música y la estimulación fue constante», agrega.
Este español de 44 años, separa sus tres etapas formativas: el colegio, el instituto y la universidad. En el colegio, «tenía muy buenos amigos y profesores que apostaron por mí. No había favoritismo ni privilegios».
Sin embargo, a principios de los 90 cuando tenía 14 años, su ingreso al instituto no fue fácil. Cuenta que la indecisión de los profesores por integrarlo a sus clases fue tal, que se realizó una votación democrática dice Pablo, que finalmente le permitió su admisión. Así comenzó a decidir sus preferencias profesionales: Ciencias o Letras, Matemáticas no era lo suyo. Aprendió Latín, Griego e Historia del Arte, su pasión.
Sus estudios continuaron y su condición, no fue obstáculo alguno. En 1995 ingresó a la Universidad de Málaga a estudiar Magisterio en la rama de Educación Especial para luego, especializarse en Sicopedagogía. «Ahí me encontré con un sistema burocrático. Tuvimos que luchar para que eso cambiara».
Admite que fue difícil pero no dudó en mostrar sus capacidades, estudiando. «Demostrar a los universitarios y al profesorado, que una persona con Sindrome de Down puede completar una carrera universitaria es lo más dificil. Me puse como objetivo demostrarle a todos que sí podía. Y lo demostré».
Su batalla contra la discriminación
Pablo cuenta que comenzó a abanderar movimientos a favor de los derechos de sus compañeros y de quien fuese necesario desde el colegio. Desde entonces, tomó fuerza y su lucha se intensificó debido a las injusticias que presenciaba.
En plena charla se refiere a su labor: «Soy el cirujano de las palabras. Esa es mi misión en diversidad». Esa frase quedó grabada en el público, por consecuencia le pedí que me la explicara en la entrevista posterior.
«Yo te tengo que convencer a tí y ¿cómo lo hago?, escogiendo las palabras con pinzas. Yo intento convencer a las personas de que al final lo que queremos es formar parte de la sociedad y eso se debe hacer a través del empleo. Las empresas tienen la labor principal, darnos la oportunidad. Hasta ahora siempre el discurso es que no va a poder, no, no y no. Pero hay que cambiarlo a sí. Sí se puede. Y a partir de eso, dar una oportunidad y que demuestre que realmente vale. Y eso es lo que quiero que las empresas se den cuenta», asegura Pineda.
En pleno camino hacia la inclusión comenzó a colaborar en Fundación Adecco. Una oportunidad que dice, fue fundamental para emitir un mensaje que hasta el momento no había sido transmitido a las grandes empresas. Intentar convencer a empresarios, directores, gerentes, profesionales de Recursos Humanos, es su objetivo.
La visibilidad que ha logrado este conferencista español ha sido impactante. Además de participar en jornadas de sensibilización internacional, fue galardonado como mejor actor en el Festival Internacional de San Sebastián en 2009 por su participación en la película «Yo, también». En 2013, publicó el libro «El reto de aprender» y dos años después, «Niños con capacidades especiales».
Su mensaje transmitido en primera persona logra cambiar etiquetas y Aldo Sepúlveda, director comercial Adecco Latam, tuvo al final del seminario palabras que deben ser replicadas:
«Ser uno más de nosotros. Así debe ser una persona con discapacidad en una empresa. Vamos a sacar a esa persona que está en casa con algún talento y apostemos por ella. Veamos qué puede entregar a la sociedad. El prejuicio es el tatuaje que más duele. La invitación es a pasar de un rol pasivo a un rol más activo. A construir una sociedad más justo e igualitaria. El éxito de las empresas está en el talento de sus colaboradores».
DOWN ESPAÑA impulsa y defiende el modelo de Empleo con Apoyo; una modalidad orientada a la inserción laboral ofreciendo los apoyos necesarios, dentro y fuera del entorno laboral gracias a la figura de un Preparador Laboral, que ofrece al trabajador con discapacidad el apoyo necesario para su adaptación al puesto, desde la preparación para el desarrollo de las habilidades y tareas necesarias hasta el seguimiento y acompañamiento en la propia empresa.
En este artículo, la coordinadora de la Red Nacional de Empleo con Apoyo de DOWN ESPAÑA, Irene Molina Jover, ofrece los datos y la información sobre los que se sustenta la apuesta de la Federación por esta metodología de inclusión laboral.
La sexualidad es algo fundante que nos permite ser, reconocernos del otro, con el otro y como hombre o mujer. Se diferencia de la genitalidad y la sobredimensiona. Somos seres sexuados desde el mismo momento del nacimiento. La sexualidad está marcada en primer lugar, por la relación madre-hijo: lo mira, lo acaricia, lo arrulla… Es un acto amoroso.
Esto ¿se da tan naturalmente entre los padres que tienen un hijo con diversidad funcional? (Persona con diversidad funcional es sinónimo de persona con discapacidad: intelectual, motriz, sensorial o psíquica).
En el siglo XX y XXI los padres comienzan a preocuparse por sus hijos con discapacidad y sus cuerpos, y dejan de ser los “angelitos” del siglo XVIII y XIX, me remito con este tema al terreno de la mitología y los prejuicios, tabúes, supuestos (casi siempre negativos) como por ejemplo: “de eso no se habla”, “son ángeles”, “son asexuados” o “son hipersexuados”, “son niños eternos”, “tienen una sexualidad dormida“ o “tienen una sexualidad incontrolada”, “no tienen deseos ni necesidades sexuales”, “no son atractivos”, “nadie los podrá amar”, “no pueden ni deben formar pareja, casarse, procrear”, “en caso de necesidad deberán autosatisfacerse”…
Los mitos: impactan negativamente sobre la sexualidad de una persona con discapacidad. Se silencia, se invisibiliza la diversidad y se considera peligrosa e innecesaria la educación sexual, por lo tanto, se evita y se reprime, limitando el pleno ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos. La sexualidad en la diversidad funcional genera pánico. La dificultad radica en el modo que tienen la personas, mal llamadas sin discapacidad, para enfrentar y construir la sexualidad en discapacidad.
Silencio: es una bendición o un castigo divino, según la cultura y el constructo social al que pertenezca la persona.
Rótulos: “los discapacitados” desde los 3 tipos de baños… “hombres”-“mujeres”-“discapacitados”… No son hombres ni mujeres, son discapacitados. Por un lado la sexualidad del hombre, por otro la de la mujer y como algo apartado la del discapacitado, como una sexualidad que no es humana.
Actualmente se habla con mayor naturalidad de la sexualidad en la diversidad funcional. Se puede ver a personas con deseos, sueños propios, fantasías, seres sexuados. La realidad es igual a todos. Las personas con discapacidad no tienen un mundo diferente. Las caricias y besos son las mismas para todos.
La sexualidad de las personas con diversidad funcional no es mejor ni peor que la de los demás. Es la suya propia y se expresa en su forma de vivirla y experimentarla. Los mayores problemas provienen de la resistencia de los padres al enfrentarse con la sexualidad de sus hijos. Si se los excluye de su propio goce se los discrimina, y si excluimos en cuanto al goce sexual estamos excluyendo también en el goce de poder ser. Lo ideal sería poder SER y HACER.
Hay que cambiar la mirada para poder ver a las personas con diversidad funcional con derecho a:
*ser informados
*tener una educación sexual
*expresar su sexualidad
*formar una pareja
*derecho a tener una vida sexual independiente
*derechos sexuales y derechos reproductivos “de hombres y mujeres con diversidad funcional” (a veces se los esteriliza sin avisarles, haciendo pasar una ligadura de trompas por una cirugía de apendicitis, por ejemplo).
Respetarlos en lo que son, más allá de su discapacidad. Verlos en la etapa de desarrollo que están transitando: son niños, adolescentes o adultos, no son niños en un cuerpo de adulto. Facilitarles un espacio para reflexionar, pensar acerca de sí, qué les ocurre, qué sienten… simultáneamente a los espacios que se le generan para desarrollarse en lo cognitivo y en la vida autónoma, formando parte, su sexualidad, de esta vida autónoma. Verlos como sujetos deseados-deseables que se besan, se acarician, se manifiestan como quieren.
Sexualidad y discapacidad
La sexualidad de la persona tiene como valor la intimidad. Si vive en una institución (hogar, hospital de día) la sexualidad no es de ella sino de los demás que deciden cómo, dónde, cuándo. Por lo general en estas instituciones, no hay espacio pensado para que las personas con diversidad funcional desarrollen su sexualidad. La mirada social imputadora, que dice qué es lo normal y lo anormal, que regulariza la normalidad y la anormalidad y dice quién se queda afuera… Como sociedad no somos inclusivos ni diversos.
Es importante que cada persona con discapacidad decida qué quiere hacer, con quién quiere estar, cuándo, cómo, dónde… escribiendo su propia “biografía sexual” con sus intereses, necesidades, deseos, fantasías, como personas sexuadas y eligiendo de qué manera expresar esa sexualidad, que no es sinónimo de sexo o genitalidad.
Sexualidad es mucho más que un pene erecto o una vagina lubricada. Eso no es garantía. No es sólo un encuentro de genitales. Es hacer el amor, encontrarse, tener contacto y conocimiento del propio cuerpo y del cuerpo del otro, es acariciarse, expresar afecto, sentir placer, erotizarse, empatizar con el otro…Hay personas que no ejercen su sexualidad a través de los genitales.
2) SEXUALIDAD Y DISCAPACIDAD
“Asistencia y acompañamiento sexual a personas con diversidad funcional”
Hagamos un ejercicio: ¿Cuál fue el primer contacto que tuvieron con una persona con diversidad funcional? ¿Cuál era el lugar que ocupaba? Apelen a ese recuerdo. Piensen en ese constructo social que nos deja una impronta y nos interpela. ¿Cómo se legitima la normalidad? ¿Qué entendemos por sexualidad? ¿Qué entendemos por persona con diversidad funcional? ¿Cómo relacionamos el erotismo y la sexualidad con la discapacidad?
Muchas personas con diversidad funcional parecen no haber sido habladas, ni pensadas, ni tener cuerpo. Se centra la sexualidad en la patología y se piensa en cómo será la sexualidad del sordo, ciego, lesionado medular, intelectual… En el siglo XXI queremos ampliar las perspectivas poniendo en el eje de la problemática, el deseo. Hablar de la sexualidad de las personas con discapacidad es un acto de discriminación, es hablar de alguien que no tiene identidad. La sexualidad es de la personas, de los hombres, de las mujeres.
La sexualidad es un hecho que nos iguala. Todos somos sexuados, sexuales, eróticos. Todos atravesamos los procesos de sexuación. Preguntar hoy si las personas con discapacidad tienen sexualidad, ya no es una pregunta válida.
La asistencia sexual es un acompañamiento que se brinda a personas con diversidad funcional, dentro de un clima de privacidad y confidencialidad, donde el eje no es la discapacidad sino la dignidad y la toma de decisiones, dándole lugar a la persona para decidir libremente cuándo y con quién y, que elija a su pareja amorosa, pasional, erótica.
“SEX ASSISTENT” ofrece asistencia sexual para hombres, mujeres o parejas. No viene a suplir la elección/decisión de la persona ni reemplazar su pareja afectiva. Está pensada como una opción más, no como un gueto. Hay un asistente y un asistido o una pareja que es asistida y acompañada.
La asistencia sexual es una opción (no la única), es una propuesta para quienes opten por ella. No todos necesitan lo mismo, ni los deseos de la persona se relacionan con la patología. Se promueve el derecho de ser reconocido y el de reconocerse sin estar sujetos a un síntoma, un síndrome o a un coeficiente intelectual. Suele ser eficaz para casos en que las personas están gravemente comprometidas y no tienen la posibilidad de ir a un prostíbulo por ejemplo, entonces deben ser masturbados por sus padres.
También para aquellos que no podrían acercarse a un prostíbulo por razones edilicias o porque las trabajadoras sexuales no estarían experimentadas para ofrecerles ayuda. La diferencia que marcan las/los asistentes sexuales es que están capacitados para realizar este acompañamiento, rescatar la decisión de cada uno y, en casos necesarios, prestar asistencia mecánica, por ejemplo cómo moverle la pierna a una persona con cuadriparesia.
3) DERRIBANDO MITOS SOBRE LA VIDA SEXUAL Y AFECTIVA DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD
“Derribando 13 mitos”
La sexualidad de las personas con discapacidad es especial
Realidad No tienen particularidades sexuales, no más que cualquier otra persona.
Las personas con discapacidad no tienen sexualidad. Son asexuadas y no les interesa. “Son niños eternos”… “Es un niño en un cuerpo de adulto”…
Realidad Tienen intereses, ilusiones, deseos, necesidad de vínculos afectivos, capacidad de enamorarse, capacidad y necesidad de sentirse atraídos y de ser atractivos para otras personas. Su cuerpo tiene capacidad de sentir y de excitarse.
Sus dificultades les impiden tener relaciones sexuales “normales”
Realidad El nivel intelectual o la limitación física u orgánica no determina la capacidad de amar, expresar cariño, compartir sensaciones corporales, enamorar, seducir o respetar a la pareja.
Lo que les impide tener relaciones saludables es la sobreprotección. Estar siempre pendientes y querer protegerlos tanto les impide que desarrollen su intimidad, por lo que muchas de sus conductas se producen en el único ámbito existente: el público. Entonces es el mismo entorno el que provoca la aparición de estas conductas desajustadas.
Las personas con discapacidad no tienen atractivo y no pueden producir placer
Realidad como muchas otras personas no encajan en los modelos de belleza/perfección impuestos por la sociedad, lo que no significa que no resulten atractivas. Hay un olvido del gran valor que tiene la persona, sus sentimientos, valores, personalidad.
Las personas con discapacidad no pueden tener pareja
Realidad la sobreprotección hace que se los prive de la propia vida dirigiendo la mirada a sus limitaciones. Es necesario inclinar la mirada hacia sus capacidades y posibilidades favoreciendo espacios, tiempos y formas para expresarse, encontrarse y poder vivir su sexualidad.
(Las parejas pueden formarse entre dos personas con discapacidad física, intelectual u orgánica o también con uno de los integrantes sin discapacidad. Estas últimas son las llamadas “parejas mixtas”).
Pueden transmitir genéticamente la discapacidad
Realidad el origen de la discapacidad, sea cual fuere, no es siempre genético. Además esta concepción supone reproducción y la realidad es que sexualidad-reproducción no tienen por qué estar ligadas. La sexualidad es un valor en sí misma y no “es” sólo en función de la reproducción.
Las personas con discapacidad tienen una sexualidad incontrolable, perversa, impulsiva, promiscua, llena de peligros
Realidad ocurre que no suelen recibir Educación Afectivo-Sexual para distinguir, a lo largo de las diferentes etapas del desarrollo, cuáles son muestras de atención apropiadas e inapropiadas y cuáles son expresiones afectivas o prácticas sexuales que se pueden hacer en público y cuáles corresponden al ámbito privado e íntimo. Una intimidad necesaria y que el entorno debe favorecer.
La única forma correcta y placentera de obtener placer sexual es mediante el coito
Realidad se tiende a vincular sexualidad con genitalidad y coito. En las personas con discapacidad, al igual que en las personas sin discapacidad, además de conductas como el coito y la masturbación aparecen otras manifestaciones de la sexualidad como fantasías, enamoramiento, deseo de atraer y ser atraído. Manifestaciones necesarias para el desarrollo emocional de la persona, ya que generan satisfacción y bienestar.
La Educación Afectivo-Sexual incita e incrementa las conductas sexuales
Realidad es un derecho negado y la falta de oportunidades para aprender a relacionarse afectivamente aumenta la posibilidad de embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, conflictos entre los deseos de la persona y las normas sociales y los hace vulnerables a padecer abusos o agresiones sexuales.
No tienen capacidad para captar el abuso del que pueden ser objetos
Sexualidad y discapacidad
Realidad se plantea una visión de las personas con discapacidad como personas pasivas, que se dejan hacer pero no que buscan, hacen o deciden. Si bien son particularmente vulnerables al abuso sexual, esto no es debido al “infantilismo” o “falta de interés sexual”, sino a factores relacionados con la estrecha dependencia y sumisión a terceras personas y a la falta de Educación Afectivo-Sexual.
Las personas con discapacidad pueden evitar relaciones sexuales no deseadas como también pueden tener relaciones sexuales consentidas, deseadas y satisfactorias.
Los hombres con discapacidad tienen mayores necesidades y deseos que las mujeres con discapacidad, quienes son asexuadas
Realidad debido a los estereotipos de género hay mayor aceptación social acerca de la sexualidad de los hombres con discapacidad que de las mujeres, a quienes se las considera como sujetos pasivos sin sexualidad. Es necesario tomar conciencia sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres: son propietarias de su cuerpo, tienen derecho a la intimidad, al placer sexual y a tener pareja e hijos si lo desean. La Educación Afectivo-Sexual a las mujeres con discapacidad no debe centrarse sólo en la prevención de riesgos. Debe contemplar también las posibilidades de tener una vida sexual, afectuosa y reproductiva si lo desea.
Todas las personas con discapacidad son heterosexuales
Realidad hay un abanico de posibilidades sexuales, diferencias y singularidades que dan lugar a diferentes prácticas, comportamientos, orientaciones e identidades sexuales, como para cualquier persona.
Así pues las personas con discapacidad pueden ser homosexuales o bisexuales. Pero en muchas ocasiones no se les permite pertenecer ni siquiera a “la norma”, “a lo esperado”, a la heterosexualidad por lo tanto mucho menos podrán salir de un armario si es que no conocen esa opción.
La Educación Afectivo-Sexual tendrá que estar encaminada a que cada persona pueda descubrir sus tendencias en sexualidad.
Las personas con discapacidad no necesitan Educación Afectivo-Sexual
Realidad todas las personas somos iguales y necesitamos Educación Afectivo-Sexual que no comienza “algún día” sino que está presente durante todo nuestro ciclo vital. Todas las personas somos sexuadas, con derechos, capacidades y potencialidades. Debemos creer y confiar en las personas con discapacidad para ayudarlas a desarrollar su autonomía al máximo posible.
4)Algunos NO y algunos SÍ para una adecuada Educación Afectivo-Sexual
¿Qué podemos hacer como padres, profesionales, acompañantes?
no-no-NO-no-no
si-si-SÍ-si-si
v NO negarles su sexualidad
v Mostrarse abiertos a sus preguntas, con disposición a hablar del tema
v NO sobreproteger
v Informar acerca de qué prácticas sexuales o expresiones afectivas se pueden hacer en público y cuáles corresponden al ámbito privado e íntimo
v NO infantilizar
v Enseñar la diferencia entre un contacto adecuado y un contacto abusivo
v NO tomar decisiones sobre sus cuerpos sin consentimiento de la persona
v Enseñar a decir no y a resistirse ante lo que no gusta o no se desea. Motivar a expresar preferencias y gustos
v NO impedirles hablar o preguntar sobre el tema
v Dotar de habilidades sociales que les permitan resolver problemas, situaciones, así como tomar decisiones asertivas protegiéndose de sí mismas
v NO proporcionar información engañosa o no adecuada a su nivel de comprensión
v Trabajar con la persona desde las posibilidades y no únicamente desde la prevención de riesgos. Enseñar prácticas higiénicas, saludables y seguras. Acudir a las visitas ginecológicas y urológicas para una buena salud sexual y reproductiva
v NO reprimir, censurar o prejuzgar sus manifestaciones sexuales
v Favorecer espacios, tiempos y formas para que puedan expresarse, encontrarse, interactuar, disponer de intimidad
5) MEJOR HABLAR DE CIERTAS COSAS
“Derechos sexuales y reproductivos de las personas con discapacidad”
Derecho a recibir Educación Afectiva y Sexual en la familia y formación en los centros, colaborando familias y centros para que, por un lado, puedan aprender a defenderse de posibles abusos y a pedir ayuda cuando la necesiten y, por otro, puedan conocer su cuerpo, sus emociones, sentimientos y afectos, aprendiendo a relacionarse con los-las demás de forma adecuada.
Derecho a la integridad y propiedad de su cuerpo, de forma que nadie los/las instrumentalice.
Derecho a tener la vida sexual y afectiva que deseen y sea posible, según sus características personales, con la ayuda de la familia o tutores legales y de los profesionales.
Las personas “con discapacidad” tienen derecho a una vida afectiva y sexual plena, saludable y satisfactoria. Esto es un aspecto fundamental para su bienestar y calidad de vida.
Simplemente porque… (eliminemos la frase entre comillas): Las personas tienen derecho a una vida afectiva y sexual plena, saludable y satisfactoria. Esto es un aspecto fundamental para su bienestar y calidad de vida.
Bibliografía:
*Derechos sexualesy reproductivos de las personas con discapacidad: Están recogidos en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (2006), en la Guía de recomendaciones generales sobre la Promoción de la Salud Sexual y Reproductiva (SSR) de las Personas con Discapacidad publicada por la Organización Mundial de la Salud (2009) y en la Declaración Universal de los Derechos Sexuales aprobada por la Asamblea General de la Asociación Mundial de Sexología (1999) así como en el Código Ético de FEAPS.
* Dibujando la sexualidad de las personas con discapacidad intelectual y/o del desarrollo: una cuestión de derechos, Ed. FEAPS, Comunidad Valenciana. FEAPS CV (Federación de Asociaciones en favor de las personas con discapacidad intelectual y/o del desarrollo de la Comunidad Valenciana).
*Educación Sexual y Discapacidad, Félix López Sánchez, Catedrático de Psicología de la Sexualidad. Universidad de Salamanca. III Congreso “La Atención a la Diversidad en el Sistema Educativo”. Universidad de Salamanca. Instituto Universitario de Integración en la Comunidad (INICO)
*VII Congreso sobre Síndrome de Down, Tigre 2015, Ponencias “Sexualidad y diversidad funcional” y “Asistencia y acompañamiento sexual a personas con diversidad funcional”, Disertante Silvina Peirano, Especialista en sexualidad y diversidad funcional y Directora de “SEX Asistent”
Marian Ávila reconoce que está “trabajando mucho para crecer como persona y poder formar parte del mundo de la moda, que es mi sueño”.
“La vida es muy corta para que te impongan una manera de disfrutarla. Siéntete orgulloso y di bien alto: #SoyYo”. Este es el mensaje de la nueva campaña de El Corte Inglés dirigida a jóvenes en la que, según la firma, reivindican el derecho de cada uno a sentirse único y diferente frente a las modas impuestas.
Para su spot y lanzamiento han contado con la participación de un grupo de jóvenes modelos, entre los que se encuentra Marian Ávila, joven con síndrome de Down, que está luchando por hacerse un hueco en el mundo de la moda. Esta entrevista que nos ha concedido nos permite conocerla de cerca y saber más sobre sus aspiraciones y sueños.
Pregunta. Eres una de las modelos participantes en la nueva campaña de verano de El Corte Inglés #SoyYo, ¿cómo surgió tu participación?, ¿cómo te sientes por haber participado en ella?
Respuesta. Me llamó Eva de Ok Agencia para que fuera al casting. Primero pasé el casting del anuncio #SoyYo. Cuando lo pasé y me aceptaron, me hicieron la prueba de vestuario. Y rodamos.
Me ha gustado mucho la experiencia, me gustaría hacer más anuncios. Me siento muy feliz por haber participado en esta campaña. Todos los de la productora Brother’s Films me trataron super bien: Aurora, Paloma, Raquel… Fue genial.
P. ¿Cómo fue el rodaje de la campaña?, ¿te tuviste que preparar mucho?
R. Fantástico. Fue muy interesante poder trabajar en grupo y bailar con todos mis compañeros, disfrutamos mucho: maquillaje, peluquería, las cámaras, estilistas… y la música #SoyYo.
Lo ensayamos muchísimas veces. Lo que hacíamos era repetir, repetir y repetir. Después hicimos el ensayo, todo salió muy bien y rodamos. Fue muy divertido.
P. ¿Cuándo supiste que querías ser modelo?
R. Desde siempre. Cuando era pequeña me di cuenta que quería ser modelo porque me maquillaba con acuarelas. Mi hermana Ángela me decía “¡Eso no es para pintarte la cara!”, lo he visto en vídeos de mi infancia. Mi madre me cuenta que para mi séptimo cumpleaños pedí de regalo ir a la peluquería y hacerme la manicura (se ríe)… era muy presumida.
P. ¿Y qué decía tu familia y entorno?
R. Cuando era muy pequeña, se lo decía a mis amigos y familiares. Me encantaba el mundo de la moda y el espectáculo. En las fiestas familiares siempre hacíamos algún desfile, bailes o teatros con mis primas para mi familia. Yo le conté a mi madre que mi sueño era ser modelo y ella me dijo que yo no tenía la altura suficiente. Aun así, ella me buscó una agencia en Madrid y allí aprendí muchas cosas como pasarela, estilismo, protocolo, maquillaje, interpretación, saber estar…La verdad es que fue maravilloso.
P. ¿De dónde viene esa pasión por la moda?
R. Desde siempre, desde pequeña. Viendo vídeos de mi primera comunión, me preguntan qué quiero ser de mayor y yo contesto quiero ser modelo.
P. ¿Te ha supuesto algún impedimento el síndrome de Down para alcanzar tu sueño?
R. Estoy trabajando mucho para crecer como persona y poder formar parte de este mundo que es mi sueño. Muchas veces he sentido que la gente no cree en mí. Pero a esas personas y a las que sí que confían les voy a demostrar que “YO PUEDO”. Ese es mi lema.
P. Has recibido formación en maquillaje, protocolo o estilismo, entre otros. ¿Cuál fue tu experiencia con profesores y compañeros? ¿Les extrañó que tuvieras síndrome de Down?
R. Mi primera experiencia fue con las clases de pasarela porque quería aprender a caminar con tacones. Mis profesores me dijeron que no se notaba que tenía el síndrome de Down que era igual que mis compañeros. Me han dicho que soy muy trabajadora, perfeccionista y responsable.
R. No es fácil, lo estoy intentando y lo voy a conseguir.
P. ¿Dónde has desfilado y dónde te gustaría desfilar?
R. He desfilado en el Hotel Ritz en Madrid, en Valencia con el diseñador Francis Montesinos, en la Fashion Week de Sevilla, en la Sala Fortuny en Madrid, en el Teatro Bodevil en Madrid con ropa vintage, en el Hotel Intercontinental de Madrid y en el Hotel Meliá de Madrid para la Pasarela Española.
Me gustaría desfilar en Nueva York, París, los Ángeles, Milán, Londres, en la Fashion Week de Madrid, Ibiza…
Fotografía: Víctor Cucart
P. En el mundo de la moda, ¿con quién te haría más ilusión trabajar?
R. Desde pequeña, mi diseñadora favorita es Agatha Ruiz de la Prada. Me gustan sus diseños, los colores son originales y divertidos y me transmite alegría. Sería genial poder desfilar con ella pero para eso me tengo que preparar mucho. Otra diseñadora que me gusta es Maya Hansen, sus diseños, sus vestidos, sus corsés… es muy creativa. También me gustaría trabajar con diseñadores españoles como Francis Montesinos, Jorge Vázquez, Ion Fiz, Patricia Conde, Hannibal Laguna, Desigual, Custo Barcelona, María Escoté, MariaKe Fisherman, Juana Martín… Y diseñadores americanos como Carolina Herrera, Tommy Hilfiger, Óscar de la Renta, Calvin Klein…
En la Fashion Week de Madrid conocí a Judit Mascó, Nieves Álvarez, Vanesa Lorenzo y Laura Sánchez y ¡qué maravilla! qué elegantes, seguras, preciosas… me encantó verlas desfilar.
P. La campaña está dirigida a jóvenes y lleva el título #SoyYo y reivindica el derecho de cada uno a sentirse único y diferente, ¿cómo eres tú? ¿Te sientes diferente?
R. Soy sociable, simpática, generosa y positiva.
Mi acróstico es:
Marian Alegre Responsable Inteligente Amable Novedosa
Yo me siento diferente a los demás porque para mí todos somos únicos y diferentes. Me esfuerzo mucho para aprender y mejorar.
P. Además de cumplir el sueño de ser modelo, ¿tienes algún otro sueño por cumplir? R. Quiero ser una buena actriz.
Descubre en este vídeo cuáles son sus prendas favoritas.