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Duckhee Lee: La historia del primer tenista sordo en ganar un partido en un torneo ATP

Este deportista surcoreano venció este lunes en el torneo de Winston-Salem al suizo Henri Laaksonen.

Su historia se hizo conocida dentro del ambiente de las raquetas hace unos años, cuando ya llamaba más la atención en el circuito junior por su talento que por su limitación física. Duckhee Lee nació el 29 de mayo de 1998, en Jechon, Corea del Sur, y empezó a jugar al tenis a los 7 años. Hoy, a los 21, ya es un tenista que busca su lugar dentro del circuito mayor. Y dentro de esos pasos iniciales, se dio el gusto de ser el primer jugador sordo en disputar -y ganar- un partido en el nivel ATP: lo hizo en el torneo de Winston-Salem, el último certamen previo al Abierto de los Estados Unidos, con debut y victoria ante el suizo Henri Laaksonen por 7-6 (7-4) y 6-1. Lee, que es el número 212 del ranking mundial, se enfrentará en la próxima etapa con el polaco Hubert Hurkacz (41°).

Además de jugar muy bien, Lee se sobrepone a una limitación natural: a los dos años se le detectó la sordera, y él se dio cuenta a los 6 años de su incapacidad auditiva. Su madre, Mi-Ja Park, le enseñó a leer los labios como forma esencial de comunicación. La sordera tiene sus bemoles en el tenis: Lee no puede escuchar el sonido del impacto rival -un factor muy importante para los jugadores de primer nivel, que permite anticipar y ganar tiempo-, tampoco lo que dice el umpire sobre un pique o el resultado. Por lo tanto, depende mucho de la vista -para enfocarse en la pelota y en los movimientos de su adversario- y de sus propios desplazamientos y golpes para compensar su falencia. «Al principio fue un shock, porque me sentía muy diferente al resto de la gente. El tenis es mi mejor oportunidad para sobrevivir en una sociedad normal», remarca.

A los 14 años, asombró al obtener su primer punto de ATP, pero cobró más notoriedad cuando se entrenó con Rafael Nadal en Roland Garros: como suele suceder en las segundas semanas de un Grand Slam, los juniors de mejor proyección son invitados por los profesionales que siguen en carrera para entrenarse, y Lee por entonces era el número 10 entre los juveniles. «Tiene una historia de superación que es fascinante e inspiradora. Lo que tenemos aquí es que, los esfuerzos que hacemos nosotros son pequeños comparados con lo que él hace.

Como tenistas, todos sabemos la importancia de jugar con el ambiente, con el sonido del impacto, con experimentar esas sensaciones dentro de una cancha. Pero imagínate que estás jugando en una cancha en la que la música está a todo volumen, y no puedes escuchar el sonido de la pelota y vas a ver cómo pierdes la sensación; bueno, este chico es capaz de jugar sin escuchar nada, ni el pique de la pelota, ni el impacto, y lo hace muy bien. Me parece algo fantástico», lo elogió Rafa por entonces.

En el caso del tenis, la sordera es una incapacidad que permite jugar con las mismas reglas que el resto de los jugadores, a diferencia de la ceguera, o el tenis adaptado, variedades que contemplan algunas diferencias en las reglas. Lee llegó a ser el 130° del ranking a los 17 años, alternó algunas victorias en el mundo de los challengers, pero todavía continúa dentro de esa categoría. Ganó 11 torneos futures -los de menor rango dentro del tenis profesional-, pero busca cada oportunidad para disputar en las mejores categorías.

Había jugado algunas qualies (clasificaciones) de ATP, en Shenzhen 2015, Auckland y Tokio 2016, en Marrakech 2017 y en Antalya 2018, antes de poder ingresar de manera directa en Winston-Salem. Casi toda su carrera la realizó en torneos de la gira asiática, aunque suele entrenarse varias semanas en España y también en el cemento de los Estados Unidos. A diferencia de muchos sordos, el surcoreano no sabe expresarse con el lenguaje de señas. Por eso, la entrevista posterior al partido con Laaksonen consistió en una serie de preguntas en inglés que un voluntario del torneo le tradujo en coreano a Soopin, la novia del jugador, y Lee respondió como pudo en coreano.

«Algunas veces la gente me decía que por mi discapacidad no podría seguir jugando. Definitivamente fue difícil, pero mis amigos y familiares me ayudaron a superarlo. Quería mostrarles a todos que podía hacer esto. Mi mensaje para las personas con discapacidad auditiva es que no se desanimen. Si te esfuerzas, puedes hacer cualquier cosa», destacó Lee después de su primera victoria en el tour ATP. Desde su lugar, el surcoreano ya dejó una huella singular, y buscará que su historia inspiradora llegue mucho más lejos aún.

Fuente: Emol.com

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Internacional Lengua de señas

Un ingeniero keniano creó guantes que convierten la lengua de señas en un discurso audible

Estos guantes facilitan la comunicación entre personas sordas y oyentes. Un enorme avance para la inclusión.

El ingeniero e innovador keniano de veinticinco años, Roy Allela, ha creado un conjunto de guantes que, en última instancia, permitirá una mejor comunicación entre las personas sordas y las personas que oyen pero que no necesariamente conocen la lengua de señas. Los guantes Sign-IO en esencia traducen los movimientos firmados de la mano en un discurso audible.

Los guantes de Allela cuentan con sensores ubicados en cada dedo que detectan la posición de cada dedo, incluyendo cuánto se doblará cada dedo en una posición determinada. El guante se conecta a través de Bluetooth a un teléfono con Android que luego utilizará la función de texto a voz para proporcionar un discurso traducido a los gestos de la mano de una persona que firma.

La inspiración detrás de los guantes Sign-IO proviene de la experiencia personal de tener una sobrina joven que es sorda. Él ni su familia conocen el lengua de señas y, a menudo, luchaban para comunicarse de manera adecuada y constante con ella. “Mi sobrina usa los guantes, los combina con su teléfono o el mío, luego comienza a firmar. Soy capaz de entender lo que está diciendo”, compartió Allela en una entrevista con The Guardian.

 

La visión de Allela para los guantes es colocarlos en escuelas para niños con necesidades especiales en su país de origen, Kenia, y luego expandirse desde allí para impactar positivamente las experiencias de tantos niños sordos o con discapacidad auditiva como sea posible. Sus guantes se encuentran entre una serie de proyectos de vanguardia que están contribuyendo al creciente mercado de dispositivos de tecnología de asistencia que buscan brindar ayuda a personas con discapacidades y limitaciones específicas.

Se está empezando a crear muchos dispositivos basados ​​en sensores para cerrar las brechas de comunicación y capacidad entre diferentes poblaciones y, una vez que estén disponibles para el mercado público, se proyecta que generará ingresos de más de $ 30 mil millones para 2024, según Global NewsWire.

 

Si bien los guantes se encuentran actualmente en la fase de desarrollo del prototipo y no están disponibles para el mercado público, ya están generando un gran revuelo e incluso han ganado algunos premios. Sign-IO fue el gran ganador de 2018 del “Hardware Trailblazer Award” en las finales globales de la Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos (ASME) en Nueva York y también se llevó a casa un segundo lugar en la Royal Academy of Engineering Leaders in Innovation Fellowship en Londres.

h/t: Because of them we can

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Accesibilidad Educación Gobierno Inclusión Internacional Lengua de señas Política

[ARGENTINA] Aprobaron incorporar la Lengua de Señas a la Formación Docente

La iniciativa fue impulsada por la legisladora Vanesa Zuccari.

La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires aprobó durante la última sesión el proyecto de declaración presentado por la radical Vanesa Zuccari, por el cual se solicita la incorporación de la materia Lengua de Señas Argentinas en los planes de estudio de Institutos Superiores de Formación Docente.

El tratamiento de la iniciativa se dio en simultáneo con la primera transmisión de una sesión que incluyó la traducción a través del lenguaje de señas.

“La motivación de la iniciativa radica en la necesidad de integrar plenamente a las personas que por su condición, utilicen lenguas de señas como medio de expresión, comunicación y aprendizaje, o sea que por causas naturales o sobrevinientes, carezcan de su capacidad sensorial auditiva”, establece el proyecto redactado por la legisladora de la Cuarta Sección.

En tal sentido, añade que “siendo el lenguaje una capacidad, facultad humana que todos tenemos, y que nos permite acceder a la interacción con el mundo a un grado de participación y capacidad en ejercer actividades diarias y a la relación con otros seres humanos, la posibilidad que quienes estudien en estos centros de formación, conozcan de la misma, es de fundamental importancia”.

La iniciativa también pone de manifiesto que “las lenguas de señas dotan de identidad y de sentido de pertenencia a quienes las tienen como primeras lenguas, las cuales, además, no están eximidas de construir posicionamientos políticos y culturales que reivindican el discurso de la otredad como dispositivo de creación de nuevos espacios de inclusión y participación social”.

Por último, subraya: “Focalizando en nuestros futuros docentes, vemos necesario que puedan acceder en su plan de estudio a la materia de Lenguas de Señas Argentinas, con la finalidad de obtener una formación que les brinde herramientas para afrontar su trabajo como profesionales en los distintos campos en los que se desempeñen”

 

Fuente: Dos Líneas

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Accesibilidad Inclusión Lengua de señas LSCH

¿Cómo y dónde se forman los intérpretes de Lengua de Señas?

La Lengua de Señas Chilena (LSCh) se imparte en agrupaciones ligadas a la comunidad sorda. Eso sí, y tal como la condición de idioma que es, el aprendizaje debe partir desde lo más básico.

Poco a poco, la inclusión se ha convertido en un tema importante para los chilenos. Y uno de los lugares en donde más se ha notado aquello es la televisión, en donde noticiarios y transmisiones especiales como la Cuenta Presidencial o el Festival de Viña del Mar han incluido un recuadro con un intérprete de lengua de señas.

Según la reciente aprobación de la Ley de la Discapacidad 20.422 y en la Convención sobre los Derechos Humanos de Personas con Discapacidad (PcD) de la ONU, ratificada por el Gobierno de Chile en el año 2008, se “establece que la lengua de señas es un idioma en el mismo rango que cualquier otro oral” y se promueve su uso público para asegurar el acceso de la comunidad Sorda a la Educación y a la Información en los servicios públicos.

Pero ¿Dónde una persona puede aprender la lengua de señas? En nuestro país, este aprendizaje se da principalmente en fundaciones y organizaciones ligadas a la comunidad sorda. Una de ellas es Esilense (Estudios e Investigación de la Lengua de Señas Chilena). De hecho, esta agrupación iniciará este lunes -puedes ver la información aquí- un curso de invierno para el primer nivel básico.

“El objetivo principal del programa de enseñanza de la Lengua de Señas Chilena (LSCh), nivel básico, es el aprendizaje de las nociones básicas, tanto gramaticales como léxicas, de la lengua de la Comunidad Sorda chilena. De este modo, facilitar el contacto socio-cultural entre los estudiantes y las Personas Sordas”, ilustra Esilense en su programa.

“La Comunidad Sorda, se reconoce como una comunidad cultural y lingüística, por lo que aprender su lengua exige un acercamiento tanto teórico como etnográfico en la comunidad. Esto es, la aproximación a las personas que componen esta realidad cultural”, añade.

Por ello, y al igual que en el aprendizaje de un idioma cualquiera, se debe partir con el nivel básico. En el caso de Esilense, se incluyen contenidos socioculturales (Comunidad Sorda, Comunidad Minorizada e Identidad y LSCh), lingüísticos (Modalidad Viso-gestual, Articuladores de la LSCh, Estructuras sintácticas básicas y Vocabulario básico, que incluye Presentación personal, Preguntas, Pronombres, Vida Cotidiana, verbos, Familia, Hogar y Servicios), y de ejercitación (Preparación a la modalidad viso-gestual, Configuración Manual, gestualidad, Producción básica -Léxico y oraciones- y Comprensión básica en oraciones y discurso).

De este modo, ya sabes por dónde partir si quieres ayudar en la inclusión de las personas sordas a través de la interpretación de la Lengua de Señas Chilena. Un dato: Tal como la mayoría de las agrupaciones, en Esilense los cursos –puedes consultar información AQUÍ– son impartidos por profesores sordos.

 

Fuente: La Tercera
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Ingeniería UTalca creó aplicación para aprender lengua de señas

El software, desarrollado por un egresado de ingeniería civil en computación, incentiva y facilita el aprendizaje de ese sistema e incorpora un diccionario de imágenes y señas.

07 de  Marzo 2018. Talca. Apoyar en la inclusión de las personas con discapacidad auditiva, es el objetivo de una aplicación móvil creada por el estudiante de Ingeniería Civil en Computación Miguel Arenas, quien con dicho trabajo obtuvo su título profesional.

El egresado creó una plataforma que contiene un diccionario con cerca de cien términos que se muestran en la pantalla de un dispositivo inteligente a través de un sistema de imagen-seña, lo que permite facilitar el aprendizaje de este método de comunicación.

La App cuenta además con un sistema de búsqueda de conceptos que funciona de manera muy sencilla y rápida, incentivando el aprendizaje y haciéndolo accesible a cualquier persona interesada en aprenderlo. Junto con esto se presenta un juego de trivia, que refuerza los conceptos incorporados y que consiste en identificar la seña asociada a una imagen.

“Queremos ayudar a la incorporación e inclusión de quienes tienen discapacidad auditiva en la sociedad, acercando y facilitando el aprendizaje de lengua de señas chilena (LSCH) mediante el uso del dispositivo más utilizado en Chile”, señaló Miguel Arenas.

“Esto puede parecer sencillo, sin embargo en la aplicación utilizan conceptos de gamificación, lo que significa emplear herramientas como juegos para mejorar la absorción de ideas e incentivar el aprendizaje de forma entretenida”, agregó.

La aplicación puede ser empleada por personas de cualquier edad, ya que no se requiere saber leer, pues usa ilustraciones auto explicativas, lo que puede ayudar a fomentar conocimientos en niños con capacidades diferentes o en personas que tienen algún tipo de trastorno del habla. De este modo puede ser usada como un puente comunicacional en una conversación.

“Hace algunos años intenté comunicarme con una persona con problemas auditivos, y sentí que yo estaba en desventaja comunicacional, ya que ella sabía leer los labios, pero en mi caso desconocía el lengua de señas, lo que me hizo pensar en desarrollar una aplicación como esta”, contó el joven profesional.

“Este es un ejemplo de la capacidad de nuestros estudiantes para desarrollar softwares reales que pueden tener un impacto en la sociedad. Miguel aplicó los conocimientos adquiridos en su carrera y aprendió nuevas tecnologías e investigó sobre gamificación y desarrollo de juegos”, sostuvo el director del Departamento de Ciencias de la Computación, Renzo Angles, quien supervisó el trabajo del estudiante.

“Durante su proceso de creación, el estudiante pudo conocer la realidad de las personas con capacidades diferentes, captar sus necesidades y desarrollar una solución orientada a mejorar su calidad de vida. Esto último requiere ciertas habilidades blandas como la empatía y la paciencia, que no todas las personas poseen, pero que Miguel supo manejar”, puntualizó Angles.

La directora de la Escuela de Ingeniería Civil en Computación, Ruth Garrido, destacó el trabajo que desarrollan los estudiantes de la carrera para su proyecto de titulación. “Hay una tendencia que es muy positiva, ya que en sus proyectos están incorporando una parte de investigación en conjunto con el desarrollo de aplicaciones ya sea web o para dispositivos móviles, ya que para ellos es motivante ver un producto terminado que puede ser útil a otras personas”, expresó.

La primera versión de la App estará disponible para Android durante el primer semestre de este año, para luego ampliarse a fin de 2018 a la plataforma IOS.
Fuente: Comunicaciones UTalca

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Accesibilidad Gobierno Inclusión Laboral Lengua de señas LSCH Política Senadis Trabajo

Reglamentos para el sector Público y Privado sobre la Ley N° 21.015 de Inclusión Laboral

Videos explicativos e inclusivos del Servicio Nacional de Discapacidad, acerca de los reglamentos de la Ley de Cuotas.

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Accesibilidad Inclusión Lengua de señas LSCH

Un invento chileno para traducir audio en lengua de señas es semifinalista en un concurso internacional de innovación

El proyecto «Mivos», de la chilena Camila Quevedo, es el único representante nacional en «Una idea para cambiar la historia» que seleccionará a los finalistas el 26 de noviembre.

 

Traducir audio en lengua de señas y viceversa en tiempo real es la iniciativa que tiene a Camila Quevedo como la única semifinalista chilena en el concurso internacional «Una idea para cambiar la historia» organizado por el canal de televisión pagada History. Con este producto, llamado «Mivos», por la sigla en inglés de Sistema Modular de Interfaz de Voz, la joven oriunda de la Región de Valparaíso, busca posicionarse como uno de los cinco finalistas del certamen. Para ello, deberá recolectar la mayor cantidad de votos a través del sitio web oficial del evento con su proyecto que permite a través de un sensor-cámara leer los gestos del lengua de señas y transformarlos en audio o texto en una pantalla. De acuerdo a las últimas cifras entregadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), son 360 millones de personas en el mundo las que sufren de pérdida auditiva. Camila Quevedo, dibujante arqutectónica y estructural de DuocUC, busca «ayudar a las personas -mediante la tecnología- a participar activamente de nuestra sociedad». La votación popular concluye el 26 de noviembre, oportunidad en que las cinco iniciativas con mayor cantidad de votos pasarán a la siguiente etapa del concurso en la que podrán acceder a premios de 60 mil dólares, para el primer lugar; 40 mil dólares, para el segundo lugar; 20 mil dólares, para el tercer lugar; mientras que los dos proyectos restantes tendrán un reconocimiento de 10 mil dólares. En la instancia también participan representantes de Argentina, Colombia, México, Ecuador, Panamá y Perú, con diversas iniciativas relacionadas a la medicina y la tecnología

Fuente: Emol

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Oídos sordos

En Chile hay 480 mil personas sordas. También hay una ley, vigente desde 2010, que establece normas de inclusión social para personas con discapacidad, como los sordos. Pero ni en las municipalidades, ni en los tribunales, ni en las urgencias de los hospitales hay personal que conozca el lenguaje de señas. Y cada vez que un sordo quiere hacer un trámite común y corriente debe arreglárselas como pueda.

Texto y fotografías: Roberto Farías


Paula 1125. Sábado 6 de julio de 2013.

Javiera Villavicencio es sorda profunda, igual que sus padres y hermana. Estudia tercer año de Pedagogía en la Universidad Católica.

Para este reportaje decidí aprender lengua de señas. Me dije: “Si voy a escribir sobre sordos, tengo que empezar por mí mismo”. Así que me sumergí en esta lengua silenciosa que tiene una gramática entrecortada, sin artículos, preposiciones ni interjecciones, pero que es tan precisa e intuitiva que, a pesar que cada país tiene sus propias señas, un sordo japonés con uno chileno tardan 10 minutos entenderse al 90%. Es imitar, actuar, gesticular.Y gesticulando a lo bruto en las clases, me di cuenta de pronto que a los 480 mil sordos chilenos (según el Censo 2012) les encanta comunicarse con algún oyente que sepa lenguaje de señas. Porque reciben de nosotros tan poco en su idioma, que están ávidos de entender y desarrollarse. Y aquí estoy, dos meses después, chapurrando en señas con Christian Muñoz (31) un sordo de nacimiento y un líder atolondrado y luchador como pocos. La seña que resume su nombre, se hace con cuatro dedos como púas sobre la frente, porque tiene el pelo como Bart Simpson.

Se hizo conocido porque después del terremoto de 2010, presentó el primer recurso de protección contra el Estado en la historia de Chile, exigiendo lengua de señas no solo en el noticiero del mediodía, sino en las campañas de ayuda, las cadenas nacionales, debates presidenciales y noticiarios centrales.

–En el terremoto –dice Christian en señas– los sordos fuimos las primeras víctimas. No hubo información para nosotros en TV, ni en campañas públicas, ni en ninguna parte.

–¿El 27-F algún servicio público usó lengua de señas en las campañas de ayuda para dirigirse a los damnificados sordos?

–Ninguno –dice Christian en señas–. Ni el Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis). Y bastaba una orden del gobierno. Los sordos fueron abandonados durante el terremoto especialmente los de la Octava Región. Sin agua, sin luz, sin comida. Sin información dónde se repartía ayuda. Había militares en las calles. Familias de sordos no pudieron salir en días. Encerrados en sus casas. Totalmente incomunicados. Aislados.

Cuenta que se ofreció a Senadis para ir a traducir la información para los damnificados, pero no quisieron.

Era contradictorio. Solo tres semanas antes, el 3 de febrero de 2010, el gobierno había promulgado la Ley 20.422 que establece normas sobre igualdad e inclusión social de las personas con esa discapacidad. Esa ley reconoció la Lengua de Señas (LS) como lengua oficial para los sordos en Chile y estableció, después de 20 años de reclamos y peticiones que: “los canales de TV abierta y cable deberán aplicar mecanismos de comunicación audiovisual para la población con discapacidad… (asimismo) toda campaña de servicio público financiada con fondos públicos, campañas electorales, debates presidenciales y cadenas nacionales, deberán ser emitidas con subtitulados y lengua de señas”.

Christian Muñoz (31) es sordo de nacimiento y es parte del 6% de los sordos que consigue llegar a la universidad. Entró a leyes, pero se retiró en tercer año. “La universidad no dio facilidades para seguir. Ni beca, ni intérprete, ni evaluaciones diferenciadas. Nada”.

Se promulgó con bombos y platillos en La Moneda.  El propio Christian Muñoz fue invitado y, como estudiaba Derecho, fue presentado en el noticiario de un canal de televisión como “el futuro primer abogado sordo de este país”. Pero tres semanas después, a partir del 27 de febrero, la ley ya era letra muerta.

–Ni siquiera en las cadenas nacionales de despedida de Bachelet (Su seña es hacer el lente en el ojo derecho y una B) o cuando asumió Piñera (el brazo se mueve como la rueda de una locomotora) había lengua de señas. Nada –dice Christian haciendo el gesto de barrer una mesa con las manos–. Nada.

Después de reclamar sin ser oído en ministerios y la presidencia, el 26 de marzo de 2010 Christian presentó el histórico recurso de protección en la Corte de Apelaciones. Exigía que el gobierno y todos los canales de TV abierta cumplieran la ley que acababan de promulgar. La Corte lo admitió a trámite de inmediato, pero con ayuda de un oyente, porque en ningún tribunal del país había, ni hay todavía, intérprete de señas.


Christian Muñoz puso el primer recurso de protección contra el Estado que presenta un sordo en la historia de Chile.

PARE, MIRE, ESCUCHE
–Chile es uno de los países más atrasados para los sordos en Sudamérica–, dice Alexis Estibill, secretario regional de la Federación Mundial de Sordos. Él es hipoacúsico (tiene su capacidad auditiva disminuida). En señas habla fluidísimo. Si no, se esfuerza con un potente audífono para oír y modular palabras.

–Chile está como Perú, Bolivia –dice con una voz nasal y haciendo el signo de desequilibrio con las manos–. Desigual, desigual. Acá te dicen: no se puede. Traiga usted intérprete. Arrégleselas. En hospitales, servicios, universidades, empresas.

Brasil, Argentina, Venezuela y hasta Ecuador nos llevan siglos de ventaja. Un sordo va a un servicio público y hay lengua de señas. O le informan el día y hora que hay intérprete.

–La Asociación de Sordos de Chile capacitó hace poco a 80 funcionarios de 40 municipalidades en Lengua de Señas (LS) –cuenta Alexis–. Pero, ¿ha visto en alguna municipalidad un cartel que diga: acá se atiende en LS, o tal día y hora hay intérprete? ¡En servicios públicos no hay obligación de tener LS! Es solo gente de buena voluntad. En Chile solo un par de médicos saben LS. Un solo sicólogo. Ningún abogado. Ninguna notaría.

–En el resto de Sudamérica, un sordo va al gobierno y le dicen “Ok. Espere, traemos el intérprete. O lo derivamos donde hay. Va a la universidad y le dicen ok, usted solo estudie, nosotros traemos el intérprete”. En casi todo Sudamérica los sordos no pagan en el transporte público. Incluso, en Ecuador tienen 50% de descuento en pasajes aéreos. En Chile cero beneficio–, alega Alexis. Y hace el cero uniendo el pulgar y el índice.


Flavio Pérez repitió toda la enseñanza básica porque no entendía nada. En la sala no había intérprete y él era el único sordo.

DESDE EL PRINCIPIO
Visito a Álex, un niño sordo de 8 años que fue admitido en una escuela especial que tiene un proyecto de integración en Quinta Normal. Oye un poco gracias a un implante coclear que costó 25 millones y le transmite sonido al nervio auditivo. Está en primero básico. No sabe leer. Casi no sabe hablar. El Estado financia los implantes pero no los cinco años de terapia auditiva, que cuestan desde 200 mil pesos al mes. Y Álex, que solo tiene una hora de fonoaudiólogo a la semana, avanza poco.

Se sienta al fondo de la sala. Nadie le explica lo que pasa en la pizarra. La profesora diferencial que asiste a los niños con discapacidad sabe algunas señas, pero no es especialista en sordos. Por lo mismo Álex sufre, grita, gime. No quiere ir y no lo quieren aceptar en otra escuela mejor, porque ya está muy atrasado.

–Así empieza la educación para los sordos en Chile– dice Jennifer Araos, su mamá.

Desde el año que nació y descubrió su sordera, ella pelea, golpea puertas, persigue cupos. Por eso muchos se rinden. Es agotador. Conoce padres que tiraron la esponja por educar a sus hijos sordos. Y los dejaron crecer a su suerte. Eso le sucedió a Flavio Pérez un sordo de 21 años, esmirriado y de ojos vivaces.

“¿Ha visto en alguna municipalidad un cartel que diga: acá se atiende en Lenguaje de Señas? ¡En servicios públicos no hay obligación de tenerlso! Es solo gente de buena voluntad. En Chile solo un par de médicos saben Lenguaje de señas. Un solo sicólogo. Ningún abogado. Ninguna notaría”, alega Alexis Estibill, secretario regional de la Federación Mundial de Sordos.

–Mi familia jamás aprendió lengua de señas– dice Flavio en señas–. Hablaban entre ellos en la mesa y yo preguntaba y no me respondían. Años así, solo conversando lo básico: necesitas ropa, hay comida, no hay plata. Pero hablar de mi estado de ánimo,  mis rollos, era complicado. Al principio mi mamá se esforzó, pero luego me puso en un colegio normal con integración y ahí quedé, sin entender nada. A los 13 años no sabía leer ni escribir.

–Repetí toda la enseñanza básica, luego me pasaban de curso por lástima –dice Flavio– a muchos sordos les pasa lo mismo.

Recién a los 13 años y todavía en 5° básico, vio otro sordo por primera vez en su vida. Antes pensaba que venía de otro planeta. Que solo a él le pasaba esto. Y el otro sordo hablaba y hablaba en lengua de señas porque venía del colegio Guillermo González Heinrich, una escuela para sordos de Ñuñoa. A Flavio se le abrió el mundo. ¡Por fin pudo comunicarse con alguien a los 13 años! Él mismo hizo que sus padres lo llevaran a otra de las cinco escuelas para sordos que hay en Santiago: la Agnes Sullivan de Los Morros, en San Bernardo. Ahí aprendió a leer y a escribir y tuvo amigos por primera vez. ¡Todo a través de señas!

Hoy va a un liceo para adultos en Avenida Matta que tiene un Proyecto de Integración Escolar, es decir un intérprete en aula. Lo acompaño a clases de historia. Las niñas se maquillan, los hombres escuchan música, gritan, pelean. A la profesora nadie la toma en cuenta. En medio del bullicio, los únicos que prestan atención son Flavio y otros cuatro sordos. En su silencio privado dialogan de tú a tú con la intérprete de señas Caroline Reyes, una testigo de Jehová que les explica el power point con la materia. Pero Flavio luce desganado.

–Acá, hacen clases malas –dice–. Muy poca materia. No sirve para la PSU. Un sordo recibe mala educación, siempre.

Con esa base, solo 6% de los sordos entra a la universidad según Senadis. Pero casi por la ventana.

Jorge Carvajal, por ejemplo, cumplía edad, puntaje y notas y se matriculó en el Inacap de La Serena en 2009. Cuando supieron que era sordo, lo citaron a la dirección.

Como era miembro de la Asociación de Sordos, Alexis Estibill fue en su ayuda ante Inacap. Querían hacerlo firmar un documento que los eximía de responsabilidad si él no podía cumplir las exigencias académicas.

–O sea –le respondió Alexis leyendo entre líneas– que si un alumno en silla de ruedas tiene clases en el quinto piso y no hay ascensor, ¿es culpa del alumno? ¿Eso nos quiere decir?

A regañadientes lo aceptaron y Jorge, con escasa colaboración de Inacap, acaba de terminar Electrónica. Porque de 6% que llega a la universidad, poquísimos terminan sus carreras.

El propio Christian Muñoz (31) el “futuro primer abogado sordo de este país”, solo llegó a tercer año porque no pudo seguir por falta de intérprete y la poca adaptación de la Universidad Central.

–No dio facilidades para seguir –dice Christian–. Ni beca. Ni intérprete. Ni evaluaciones diferenciadas, nada. Y hace su gesto preferido de barrer la mesa con las manos: Nada.

Senadis, desde hace unos años subsidia a los sordos que llegan a la universidad hasta con dos y medio millones anuales para pagar un intérprete.  Más de 60 sordos de todo Chile postularon a este fondo de 50 millones a fines de 2012. Alcanzó solo para 20.


Javiera Villavicencio dice que, al igual como existe el sexismo o el machismo, los sordos sufren audismo.

¡AUDISMO!
Igual que el racismo o el machismo, los sordos dicen que ellos sufren audismo.

Javiera Villavicencio (21), mi profesora de Lengua de Señas, es sorda profunda. Sus padres y dos hermanas también. Estudia tercero de Pedagogía en la Universidad Católica. Tiene intérprete pagado por Senadis, pero solo para las clases. Así que a veces almuerza en el centro y trata de ubicar un boliche con TV donde esté puesto el canal con el recuadro en lengua de señas para ver las noticias al mediodía. Como es lo único que hay en la tele con intérprete, no se las pierde. Ella prefiere a la intérprete Andrea González, porque es más rápida; su papá, al intérprete Alejandro Ibacache, porque contextualiza más las noticias.

–Pero siempre –cuenta ella– algún oyente llama al garzón y dice: cambie el canal, me molesta el recuadro ese donde hablan como monos.

Así, literal. Ella lo sabe porque lee nuestros labios y gestos.

–¡Audismo!– dice ella.

La acompaño a una escuela de conductores. Quiere sacar licencia y cumple con todos los requisitos de la ley: educación básica y mayor de 18 años.

–No tenemos personal capacitado– se excusan. Ella explica que no necesita nada especial. Solo el libro y clases prácticas. Le dicen que vaya a la municipalidad y, si la autorizan a manejar, ellos verían la posibilidad.

En la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Providencia, no había intérprete. El funcionario que toma el examen sicotécnico le dijo no estar capacitado para decidir. En la Municipalidad de Santiago, lo mismo. Quedó en el limbo y en la impotencia. “¡Audismo!”.

En diciembre pasado, Javier Canihuante, de 16 años, cayó desfallecido por un infarto en el Liceo Politécnico de Antofagasta. Estuvo en la UTI y luego en la UCI del Hospital Regional El Salvador. Le decían, estás enfermo. “¿De qué?”, preguntaba él.

Nadie sabía explicarle. Pasaron los días. En su familia nadie sabe lengua de señas. Solo lo básico. Durante cinco días ignoró qué le había pasado. La madre tuvo que contratar un intérprete para que un médico pudiera darle indicaciones médicas básicas.

–Si hay intérprete o alguien sabe lengua de señas –dice Javiera– ¡Ya no soy discapacitada!


Alexis Estibil, secretario de la Federación Mundial de Sordos, asegura que Chile es uno de los países más atrasados para sordos en Sudamérica.

UN ERROR EN LA LEY
Lo que pasó con el recurso de protección de Christian Muñoz es digno de una pantomima entre sordos y oyentes. La Corte de Apelaciones de Santiago lo rechazó porque la Ley 20.422 tenía un inciso 6° (que los sordos desconocían) que decía: “El Estado, en conjunto con la comunidad de personas con discapacidad auditiva, definirá, en un plazo de tres años, el lenguaje de señas chileno”. Mientras eso no sucediera, no se podía exigir lengua de señas en Chile. Y caso cerrado.

Christian pidió que el intérprete lo repitiera y cuando entendió, no lo podía creer. ¡La ley aprobada tenía un tremendo error!

–¿Qué había que definir, si la lengua de señas es una sola y muy antigua?– se preguntaba.

El error se produjo cuando los diputados de la Comisión de Superación de la Pobreza de la Cámara –que redactaron la ley– entrevistaron a dirigentes de agrupaciones de sordos. Entre ellos a José Antonio Olivares, de la Asociación de Sordos, que explicó:

–También hay señas, distintas, en ciudades o lugares, de Chile.

Así como los oyentes hablan cantadito en Chiloé o con acento peruano en el norte. También hay diferencias locales, quería decir Olivares en señas. Pero el intérprete del Parlamento tradujo mal. Así se lee en la historia de la Ley 20.422:

–Hay distintas lenguas de señas, en distintas ciudades o lugares de Chile.

El gesto señas (palabras) es igual al gesto Lengua de Señas: las dos manos abiertas rotando. Depende de la frase y contexto. Lo curioso es que los diputados votaron la ley y fijaron un plazo sin consultarle a ningún sordo o experto.

Christian buscó corregir este error. Golpeó muchas puertas hasta que la diputada Andrea Molina aceptó presentar un nuevo proyecto de ley (la 20.602) para derogar ese inciso 6° de la ley fallida. Dos años tomó el trámite. Recién el 5 de octubre de 2012 se volvió a lanzar la Ley 20.422 y a reconocer la Lengua de Señas, como la lengua oficial de los sordos en Chile y de nuevo a desempolvar los bombos y platillos y todos a La Moneda.

En diciembre, Javier Canihuante (16) tuvo un infarto en Antofagasta. Estuvo en la UTI y luego en la UCI del hospital regional El Salvador. Nadie podía explicarle qué le había pasado. Porque nadie en el hospital conocía el lenguaje de señas.

Las reuniones previas con los parlamentarios y los sordos   –cuenta Christian– los canales de TV agrupados en Anatel se comprometieron junto a Senadis, a aumentar la lengua de señas en la programación. Programas de niños con LS. Entretención con LS. Las noticias de las 21:00 con LS. ¡Sonaba espectacular!

–Y aquí estamos, igual que antes– dice Christian frustrado–. Hay Lengua de Señas Oficial, hay ley, pero si un sordo va a un consultorio o a Impuestos Internos, tiene que llevar un intérprete. No hay ni monos animados ni programas de debates con lenguaje de señas. Y hace el gesto de barrer la mesa con las manos:

–¡Nada! ¡Para sordos, nada!

Christian, en el intertanto, creó la Fundación de Sordos de Chile y ya quiere salir a protestar como hicieron mil sordos norteamericanos en 1970. Un mes sentados frente a la Casa Blanca. En completo silencio. Gritando por señas. Intentando ser escuchados por los oyentes. En Senadis responden que continúan trabajando para implementar y fiscalizar en la TV el cumplimiento de la Ley de Lengua de Señas. Lo mismo que habilitar intérpretes en los servicios públicos. Pero avances concretos, no se ven. Ese mismo día 5 de octubre cuando invitaron a Christian Muñoz a La Moneda como un héroe por darse cuenta del error y lograr derogar el inciso 6°. ¡No había intérprete como decía la misma ley!

 

Fuente: Paula.cl

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