El proyecto «Mivos», de la chilena Camila Quevedo, es el único representante nacional en «Una idea para cambiar la historia» que seleccionará a los finalistas el 26 de noviembre.
Traducir audio en lengua de señas y viceversa en tiempo real es la iniciativa que tiene a Camila Quevedo como la única semifinalista chilena en el concurso internacional «Una idea para cambiar la historia» organizado por el canal de televisión pagada History. Con este producto, llamado «Mivos», por la sigla en inglés de Sistema Modular de Interfaz de Voz, la joven oriunda de la Región de Valparaíso, busca posicionarse como uno de los cinco finalistas del certamen. Para ello, deberá recolectar la mayor cantidad de votos a través del sitio web oficial del evento con su proyecto que permite a través de un sensor-cámara leer los gestos del lengua de señas y transformarlos en audio o texto en una pantalla. De acuerdo a las últimas cifras entregadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), son 360 millones de personas en el mundo las que sufren de pérdida auditiva. Camila Quevedo, dibujante arqutectónica y estructural de DuocUC, busca «ayudar a las personas -mediante la tecnología- a participar activamente de nuestra sociedad». La votación popular concluye el 26 de noviembre, oportunidad en que las cinco iniciativas con mayor cantidad de votos pasarán a la siguiente etapa del concurso en la que podrán acceder a premios de 60 mil dólares, para el primer lugar; 40 mil dólares, para el segundo lugar; 20 mil dólares, para el tercer lugar; mientras que los dos proyectos restantes tendrán un reconocimiento de 10 mil dólares. En la instancia también participan representantes de Argentina, Colombia, México, Ecuador, Panamá y Perú, con diversas iniciativas relacionadas a la medicina y la tecnología
Hay infinidad de situaciones que adquieren una extraordinaria relevancia en la vida cotidiana de muchas personas y, sin embargo, pasan inadvertidas para los focos mediáticos y, por tanto, para el conocimiento de los ciudadanos.
En España casi cien mil personas no pudieron votar en las pasadas elecciones generales por tener una discapacidad y una sentencia firme por incapacitación judicial. El sufragio es de facto uno de los derechos más universales. De este modo, en nuestro país no se cumple la Constitución Española porque se contravienen dos de sus artículos: el 14, que dictamina que los españoles somos iguales ante la ley, sin discriminación por razón de nacimiento, sexo y condición; y el artículo 23, que especifica que «los ciudadanos tienen derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal».
Se incumple además el artículo 3 de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad que reclama la participación e inclusión plena y efectiva en la sociedad. Convención que fue ratificada por el Reino de España y que el Comité sobre los Derechos de la Naciones Unidas ha dictaminado en su última revisión, instando a nuestro país a modificar el art. 3 de la Ley Orgánica 5/1985 del Régimen Electoral General (LOREG).
Se trata de un severo error con más de 32 años de historia en el que, legislatura tras legislatura, nadie ha reparado en modificar. Para ningún partido político ni gobierno central ha significado algo prioritario. Y produce frustración. Parece como si la gestión pública se hubiera reducido a la profesión de la política-espectáculo, a la reiteración de consignas inertes frente al sublime debate de la convicción desde la palabra, al mecánico ataque a las propuestas adversarias pese a su posible acierto y la arenga a los «nuestros» desde el acento en la diferencia frente a los «suyos». Se trata de invadir con afectos y rencores contra la lógica y la razón.
Pareciera que la política fuese desde hace unos años la carrera de la perpetuación profesional individual a costa del valor compartido grupal. Y aunque jamás debe generalizarse a costa de estigmatizar, con el empuje de organizaciones sociales y civiles, de familias afectadas, de opiniones expertas generadoras de opinión y la bisoñez idealista de recién llegados, se logran las transformaciones sociales.
El CERMI, como máxima representación organizada de la discapacidad en España, lleva años sensibilizando y convenciendo de las necesidades de las personas con discapacidad y de sus familias. Se trata de entender que la discapacidad es accidental a la persona, por tanto, no afecta a su dignidad.
El año pasado mi partido, Unión del Pueblo Navarro, desde la humildad de dos escaños y la fuerza de la razón, logró convencer a todos los diputados del Congreso para que la Comisión de las Políticas Integrales de la Discapacidad tuviese rango legislativo.
Ahora apoyaremos la proposición de modificación de la LOREG presentada por la Asamblea de Madrid, iniciativa que UPN ya registró en el mes de febrero. Lograremos en común un nuevo avance en los derechos de las personas con discapacidad. Es cuestión de empuje, de persuasión y de actitud.
Gracias a organizaciones como el CERMI, a su presidente Luis Cayo Pérez Bueno, a su equipo de profesionales, a todas las organizaciones sociales en la búsqueda de los apoyos para lograr una vida autónoma e inclusiva de las personas con discapacidad. Tal vez lleguemos a redignificar la acción política cuando el mismo porcentaje de personas con discapacidad en la sociedad se refleje en la misma representación de esas personas en el Congreso de los Diputados. Mientras tanto, algunos encontramos el camino para seguir.
Íñigo Alli Martínez es diputado de UPN por Navarra y miembro del Comité de Apoyo por los DDHH de las personas con discapacidad de CERMI.
Las modificaciones que se han realizado con el fin de potenciar la inclusión y equidad entre los estudiantes que rindan la Prueba de Selección Universitaria este 27 y 28 de noviembre, han logrado un incremento en comparación al 2016, pasando de 92 a 452 postulantes con discapacidad.Es así, como actualmente en el formulario de inscripción a la prueba se consulta si el postulante cuenta con algún tipo de discapacidad, con el fin de que los estudiantes puedan resolver el examen contando con ciertos ajustes dependiendo de si su discapacidad es auditiva, visual, física, intelectual o psíquica.
De esta forma, y por primera vez, las personas sordas que rindan la PSU contarán con un intérprete en lenguaje de señas durante todo el desarrollo del examen.
Los profesionales con discapacidad que rindieron la prueba sin esta ayuda, consideran esto un gran apoyo y avance para las nuevas generaciones, pues antiguamente un estudiante ciego, por ejemplo, debía rendir la PSU aislado del resto de los postulantes, con un ministro de fe y una persona sin las suficientes capacidades para asesorarlo de una manera eficiente.
En su sitio web oficial, el Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional, DEMRE, explica el proceso para todas aquellas personas que rendirán la prueba con algún tipo de discapacidad.
Si aún no conoces el detalle de las fechas claves de la Prueba de Selección Universitaria, te invitamos a revisar el Calendario PSU 2017, actualizado por el DEMRE y el Diario PSU Universia, con los mejores tips para enfrentar el examen. Para más información del proceso de Admisión 2018, haz clic AQUÍ
“Tres muertos y al menos quince heridos dejó un accidente de carretera sufrido hoy en la provincia argentina de Córdoba por un bus de la empresa Pullman Tachimari en el que viajaba de regreso a Chile un equipo infantil de básquetbol del Colegio Particular Melipilla de Santiago, informó la policía”. Así contaba el portal nacional Emol sobre el accidente que ocurrió en 2000.
Según trascendió, el grupo venía de Argentina tras triunfar en un campeonato deportivo. Pretendían seguir conociendo el país antes de volver a Chile. Entre quienes resultaron fallecidos estaban los menores Tamara González, Germán Hernández y Katty Quiroga, todos compañeros de Adolfo Almarza quien, tras el accidente, perdió sus piernas de manera instantánea.
“Yo venía acostado. Venía con el asiento hasta atrás y el asiento de adelante, donde cayó el techo, se quebró y el asiento me quedó en el pecho”, relató Almarza a un reportaje de la Teletón, emitido en 2015. “No le tengo que echar la culpa a nada. Ya pasó ya”, finalizó, resignado. Y es que las investigaciones posteriores habrían determinado que el chofer del bus había sido el responsable, pues se quedó dormido mientras manejaba.
Captura | Youtube
Sin sus dos piernas, el pequeño Adolfo buscaba desaparecer del mundo. “Me quería morir. Teniendo 12 años me quería morir”, dijo. Mientras estaba en el recinto asistencial, las personas iban a visitarlo y, según comentó, siempre entraban con la cabeza inclinada hacia abajo diciendo que “todo estaría bien”. “Pero ellos no sabían nada. Ellos no entendían cómo me sentía”, recordó.
RECUPERACIÓN
Luego del grave accidente, su vida cambió por completo. De ser un exitoso seleccionado de básquetbol, pasó a ser una persona completamente dependiente. “Quería ir al baño por mí mismo y no podía”, rememoró.
Eso, hasta que llegó un desconocido a su sala y le dijo que él volvería a ser el mismo, e incluso mejor. Su resistencia por los ánimos que la gente le entregaba continuó, hasta que vio que el hombre cargaba con su misma situación: no tenía las dos piernas. Ahí todo cambió.
Los médicos le habían asegurado que en 12 meses podría, eventualmente, volver a ponerse de pie con ayuda de prótesis. Tuvo yesoa y maderaa como piernas durante algunos días, para acostumbrar el cuerpo. Se paraba de su cama y se hería los muñones por la fuerza que ejercía.
Pero con su perseverancia, los 12 meses se transformaron en sólo 4. En 16 semanas el joven, aseguró, pudo volver a estar de pie sin la ayuda de bastones. Su vida no volvió a ser la misma, claro, pero fue un gran avance.
EL DEPORTE
Junto a sus terapias físicas, Adolfo asistía regularmente a psicólogos y psiquiatras para controlar sus estados emocionales… Aunque una drástica transformación llegó a su vida: el deporte.
“Cambié a los especialistas mentales por el deporte. La bicicleta cambió todo”, dijo Almarza. Y es que comenzó a encariñarse con el transporte muy rápidamente gracias a unos amigos. Según narró, acompañaba a un grupo de jóvenes mientras subían cerros para luego descender. Él igual quería hacer eso, pero no podía.
“Veía como todos subían al cerro y yo me quedaba abajo. Hasta que un amigo me subió en sus hombros. Ahí pude ver el mundo desde otra perspectiva“, afirmó.
Luego de eso, poco a poco se fue acostumbrando a subir y bajar el cerro, a descender en bicicleta e, incluso, saltar en ella. Aunque no todo fue alegría, pues muchas veces sus prótesis se salían de los pedales y caía bruscamente al suelo.
Así aprendió. A golpes, como todos. Su vida poco a poco iba volviendo a la normalidad. De dicha forma se convirtió en un referente, aunque él lo niegue.
“NUNCA ME HE VISTO DERROTADO”
En una charla motivacional que dio en la Universidad del Desarrollo, BioBioChile conversó con él. Y a pesar que tras el final de su charla se acercaron muchos jóvenes para tomarse una selfie, aseguró no estar cansado. Su optimismo no se detenía.
“Mi vida es así. He llorado pocas veces (…) Nunca me he sentido mal, desde pequeño. Debe ser por mi personalidad”, afirmó.
La adolescencia es, probablemente, una de los períodos más complicados para los seres humanos, pues para muchos comienzan las recriminaciones y las dudas respecto a una infinidad de situaciones. Con todo, él aseguró que ni en esa etapa se vio “derrotado”. “Me gustaría tener la oportunidad de sentirme destruido”, dijo.
“Si tengo un problema, chuta, le damos no más”. Así fue como llegó a ser el único ciclista de descenso que compite como profesional en todo el globo. No hay más que Adolfo.
“Yo no me considero un ejemplo. Soy una persona que vive la vida como corresponde, haciendo lo que realmente me gusta. Si lucho por algo es porque realmente quiero ese algo”, sostuvo.
En Instagram, el hombre tiene más de 19 mil seguidores que día a día le escriben mensajes de apoyo y admiración. “Eres un seco”, “Adolfo, eres mi ídolo, realmente tu charla cambió mi punto de vista para ver las cosas” y “eres admirable, me motiva verte”, son algunos de ellos.
Respecto de esto, Almarza aseguró que “sólo muestro el resultado, pero el detrás de cámara es durísimo”, pues muchas veces cuesta subirse a la bici y el riesgo a los accidentes se incrementa. “Eso no significa que sea imposible”, sentenció.
“A mí me cuesta el doble. Mi capacidad física es 40% menor a la de una persona normal, está comprobado científicamente”, expresó. “Pero en la práctica, eso no es así”.
De la mano del Taller Hermanos del Viento nació en Magallanes la primera panadería y pastelería inclusiva, donde la atención de los clientes y la preparación de los productos está a cargo de los propios jóvenes quienes tienen discapacidad intelectual y son parte de la organización magallánica.
La Panadería y Pastelería Gourment Inclusiva puso a disposición de la comunidad la venta de pan, pasteles, bebidas, café y variedades de productos dulces y salados. Ubicada a un costado del Taller Hermanos del Viento, calle Cirujano Videla Nº34, las remozadas instalaciones invitan a los clientes a comprar sus productos. Además disponen del fono 61 2371143 para cotizar los pedidos.
Todos los jóvenes del Taller Hermanos del Viento participan en la panadería, los que están en la cocina con la preparación de productos. Quienes están en los cursos de artesanía diseñan las bolsas de papel y los diseños de las cortinas y de la decoración de las instalaciones de la panadería.
La terapeuta ocupacional y directora del Taller Hermanos del Viento, Mónica Hernández Clerc, dijo que la atención del local corre por cuenta de sus usuarios quienes tienen discapacidad intelectual de manera que con la apertura, se inaugura la primera panadería inclusiva de Magallanes. “Lo que se busca es que sea una instancia innovadora que pueda acercar a los jóvenes con discapacidad a la comunidad, de manera que se sientan más incluidos”, complementó.
Desde hace tiempo que los jóvenes participan en un curso de cocina que se desarrolla al interior del taller, donde aprenden a preparar distintos productos, vendiendo algunos, pero no era algo tan macro como lo que están haciendo ahora con la panadería.
“Teníamos un puesto de artesanía y en ese contexto, también vendíamos pan. Ahora nos vamos a enfocar completamente en la panadería y vamos a dejar la artesanía un poco de lado para ver cómo nos va con este emprendimiento, pero esperamos que sea una instancia que nos dé la oportunidad de que nuestros jóvenes puedan integrarse en la comunidad”, subrayó la terapeuta ocupacional.
En su primer día, una de las personas que tuvo la misión de atender la caja y recibir los primeros pagos de los clientes, fue Carla Gallardo Paredes, quien se mostró feliz con esta idea. “Estoy muy contenta y espero que nos vaya bien y que lleguen hartos clientes”, aspira.
Junto a ella Tamara Azáa Martínez, 26 años, quien también trabajó en el primer día de la Panadería, asegurando que lo ha pasado bien, recibiendo a los primeros clientes. “Tenemos kuchen, brownie, muffin de chocolate, queque, medialuna, facturas, distintos tipos de pan, galletas y todo los preparamos nosotros. Esta ha sido una experiencia nueva y hemos trabajado en equipo, todos juntos, por eso me gusta estar acá y espero que a todos nos vaya bien”, expresa la joven.
Tamara llegó a formar parte del Taller Hermanos del Viento hace siete meses aproximadamente. Ella asiste de lunes a viernes para ser parte de las distintas actividades de la organización.
El Taller Laboral “Hermanos del Viento” nació en 2004, momento en que comenzaron a realizar las gestiones para acceder a los terrenos en que posteriormente se construyó la sede, que buscaba acoger a personas con discapacidad intelectual, mayores de 26 años. Una vez conseguido el terreno para la construcción del taller, solicitaron a las autoridades regionales apoyo para la edificación de las dependencias que se inauguraron oficialmente el 10 de diciembre de 2013, con recursos del gobierno regional.